January 24, 2017

El fin de la pax americana

El 20 de enero de 2017 marcará el final de la pax americana que comenzó en 1945 al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Este periodo se caracterizó por el surgimiento de un súper poder y por la forma cómo gobernó al mundo. Los estadounidenses trataron de imponer su visión del mundo, sus valores y la democracia, a la par que impulsaron el desarrollo y el comercio.

En su discurso inaugural, Trump dijo: “A partir de este día, una nueva visión gobernará nuestra tierra. A partir de este momento, será America First.”  Aunque Trump lo niegue, su política “America First” o los Estados Unidos primero representa el triunfo del aislacionismo. Esto quiere decir que los Estados Unidos no intervendrán en asuntos que directamente no le afecten.

Según Trump, durante décadas los Estados Unidos han enriquecido a la industria extranjera a costas de la propia, han subvencionado a los ejércitos de otros países mientras se agotaban sus recursos militares, han defendido otras fronteras y se han negado a defender las propias. Se gastaban billones de dólares en el extranjero, mientras la infraestructura propia decaía.

Mientras Trump declaraba la decadencia de los Estados Unidos, en Davos, Suiza, Xi Ping, Presidente de la República Popular China, defendía la globalización: “Lo que quiero decir es que muchos de los problemas que preocupan al mundo no son causados ​​por la globalización económica.” Se repite el viejo conflicto entre mercantilistas que buscan impulsar las exportaciones y reducir las importaciones (Trump) en contra de los librecambistas; quienes sostienen que el libre intercambio genera riqueza (Xi Ping).

Peter Bernholz, en su obra  The Intenational Game of Power: past, present and future, menciona la existencia de una ley en la política internacional que sostiene que cuando se genera un vacío de poder, éste es llenado por los grandes poderes restantes.  El vacío de poder generado por la asunción de Trump, ha sido llenado rápidamente por China.

Rusia intervino en la elección de los Estados Unidos a favor de Donald Trump, por esa razón se hizo acreedora a sanciones por parte de la administración de Obama. Si Putin pretendía alinear a los Estados Unidos en su rivalidad con China, el tiro bien pudo haberle salido por la culata. En lugar de hacerse de un aliado poderoso, se hizo de un aliado que prefiere pelear con México que lidiar con los graves problemas que enfrenta el mundo.

México no tiene muchas opciones, a pesar de tener 12 Tratados de Libre Comercio con 33 países, como Fernando Dworak afirma, el único que es superavitario es el TLCAN. México y Estados Unidos intercambian bienes y servicios por casi un millón de dólares por minuto. La ruptura traerá como consecuencia mayor pobreza en ambos lados de la frontera.

Como Xi Ping dijo en su discurso en Davos, Suiza:

"Te guste o no, la economía global es el gran océano del que no puedes escapar. Simplemente no es posible intentar cortar el flujo de capital, tecnologías, productos, industrias y personas entre economías, y canalizar las aguas del océano hacia atrás en lagos y arroyos aislados. De hecho, va en contra de la tendencia histórica."

© Jorge Ikeda 2017