June 6, 2008

Felipe Calderón populista

Aunque siempre he apoyado al PAN con mi voz y voto, no quiere decir que siempre estén en lo correcto. El Presidente de la República se pronunció a favor de que el Banco de México baje las tasas de interés. En primer lugar, su pronunciamiento vulnera la autonomía del Banco de México. En segundo lugar, si el Banco de México le hiciera caso y bajara las tasas de interés, empeoraría el problema de la ya grave inflación causada por la escasez de granos y dañaría las finanzas públicas al volver insostenibles los subsidios a la gasolina.

Los empresarios se equivocan al pensar que al bajar las tasas van a aumentar los préstamos. De hecho provocan el efecto contrario. Al bajar las tasas el banco central aumenta la inflación por el incremento en los precios. Si las tasas reales se calculan quitando a la tasa nominal la inflación, al tener tasas negativas el rebote provocará tasas de interés más altas aunadas a tasas de inflación mayores. Al menos que quieran manejar la economía como el MicoMandante en Venezuela, es decir, por decreto.

Nuestro Presidente, dicharachero como Fox, se le ocurrió de la nada lanzar una declaración que arrancara los aplausos de su auditorio.  Presto a los pronunciamientos populistas, el PRD fue a apoyarlo e incluso a pedir que se reforme la ley para “ampliar” las facultades del Banco de México y tenga incidencia en el desempleo aunque se dañe severamente a los que actualmente trabajen por el efecto inflacionario.

El PAN como partido oficial de los viejos tiempos se declaró a favor de esta medida populista agregando que NO se aumentará la inflación si reducen las tasas de interés, como si pudieran dictar la inflación por decreto.

El único que se salva de este lío populista es el PRI que se declaró en contra de la medida y a favor de conservar la autonomía del Banco Central.  Bravo por el PRI.

© Jorge Ikeda 2018