December 1, 2008

Hacia el centenario de la Universidad Nacional

Aunque la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Pontificia de México son herederas de la Real y Pontificia Universidad de México (21 de septiembre de 1551) y la Pontificia y Nacional Universidad de México (a partir de 1821), la actual Universidad es producto del proyecto de Justo Sierra Méndez en 1910.

De la lectura del artículo “De Justo Sierra a Vasconcelos. La Universidad Nacional durante la Revolución Mexicana” del historiador Javier Garciadiego Dantan se extrae que Justo Sierra reprochaba a los liberales que le antecedieron la clausura de la Pontificia y Nacional Universidad de México por considerarla conservadora y reaccionaria (Valentín Gómez Farias en 1833) Los liberales no claudicaron en su objetivo cerrándola en 1851, 1857, 1861 y 1865.

En 1868 se funda la Escuela Nacional Preparatoria siendo su primer director Gabino Barreda, discípulo de Augusto Comte, quien estableció el sistema positivista. Para 1880 arrecian los ataques antipositivistas a la Preparatoria y en 1881 el diputado Justo Sierra propone la creación de una universidad que fuera nacional y eminentemente laica, como defensa de las ideas positivistas.

Se tuvo que superar el positivismo y que Justo Sierra fuera ministro para que triunfara el proyecto de la Universidad en 1910. Aunque como se puede leer en el artículo de Garciadiego mayormente se le debe al subsecretario Ezequiel Chávez la redacción de la primera ley orgánica (para ello se le comisionó de 1903 a 1909 para conocer el funcionamiento de las universidades en los Estados Unidos de América).

La Universidad también fue producto de la reforma propiciada por los estudiantes que en 1910 participaban de las celebraciones del centenario de la Independencia. En el proyecto de Sierra no se habían considerado los estudios “concretos y utilitarios” ni los “industriales”. Los estudiantes incluyeron en su congreso nacional a las escuelas de Agricultura, Comercio, Dental, Homeopática y la Normal.

De forma paradójica a la Universidad le fue mal con Madero, quien se llevó a los docentes de Jurisprudencia a ocupar cargos públicos y con la intervención gubernamental en la Universidad causó la escisión de Jurisprudencia que creó la Escuela Libre de Derecho en 1912. Y con el golpista Huerta le fue bien a la Universidad al nombrar como rector a Ezequiel Chávez en 1913.

Con Venustiano Carranza no se le otorga la prometida autonomía y se degradó a la Universidad al nivel de dependencia. Hasta 1920 la Universidad retoma el proyecto cultural original de Sierra con José Vasconcelos. En 1929 se le otorga la anhelada autonomía y adquiere su definitivo nombre: Universidad Nacional Autónoma de México.

© Jorge Ikeda 2018