March 4, 2009

Concepción aristotélica

Es cierto que no tengo nada interesante que decir como para estarme citando, pero en el post titulado “No fue Juana ni chona” escribí:

Cuando militaba en el PAN me acuerdo que las convenciones en las que se elegía a los candidatos eran batallas entre facciones que luchaban para ganar con votos las posiciones en disputa. En una ocasión perdimos por un voto. Otras veces no ganaba el candidato “oficial” que de una forma u otra contaba con el apoyo del dirigente, pero no de las bases. A esa lucha feroz, despiadada y sin cuartel se le conocía como democracia porque siempre imperaba la regla sobre la disputa".

Cuando realizaba mi trabajo final de la materia Epistemología de las ciencias políticas me dí cuenta   que ésta es una concepción bastante aristotélica de la democracia.

Aristóteles estudió las diversas variantes de sistemas regidos por la voluntad popular en los que la constante era la soberanía de la ley. Por que “en las democracias de acuerdo con la ley no hay demagogos…pero donde las leyes no tienen la supremacía surgen los demagogos”.

Como lo he comentado en otros posts, observo que al interior del PAN avanza una corriente anti democrática que ha reducido el número de elecciones internas en favor de la designación por “el gran Elector” (quien quiera que éste sea).

Robert Michels que militó en el S.P.D. (Alemania), partido que representaba la izquierda democrática, observó:

Si el núcleo motor de la democracia es un partido oligárquico incapaz de establecer la democracia interna quiere decir que no hay futuro democrático sino oligárquico".

© Jorge Ikeda 2018