March 5, 2009

PRI, más de lo mismo

En un post anterior mencioné que el PRD y el PAN estaban reservando cada vez más candidaturas para ser designados los candidatos directamente por los respectivos Comités Ejecutivos Nacionales de cada Partido, mientras que el PRI abría sus procesos de selección interna a la sociedad. Pues retiro lo dicho.

La historia, dijo Pareto, es el cementerio de las aristocracias. Detrás de esta frase se encuentra la teoría de la circulación de las elites. Las elites no son permanentes, por lo que se nutren de las capas inferiores de la sociedad. Los más aptos de las clases inferiores presionan para ocupar un lugar en la élite. Si no son asimilados, se genera un escenario histórico para la revolución.

Además la circulación de élites trae como consecuencia la circulación de las ideas y tiende más al equilibrio social.

Comenta mi amigo Fernando Dworak en su columna en el periódico The News que los dirigentes del PRI siguen siendo los mismos que hace 20 años; Beatriz Paredes, Emilio Gamboa, Manlio Fabio Beltrones, etc… No hay circulación de élites, lo que contribuye a la falta de vitalidad en ese instituto político.

El PRI sigue siendo el Partido autoritario que ha sido desde 1929. La mayoría de las candidaturas a diputaciones locales por los distritos que conforman Cuernavaca fueron negociadas con políticos venidos a menos de otros institutos políticos.

Un precandidato elegido por el PRI como candidato a diputado local por un distrito de Cuernavaca dio su consentimiento, al menos tácito, para participar en el procedimiento interno del PRD para una posición similar y fue ungido como candidato.

Este candidato y su partido (PRI) transgreden la legislación electoral impunemente. El artículo 196 del Código Electoral para el Estado de Morelos prescribe:

ARTÍCULO 196.- Ningún ciudadano podrá participar simultáneamente en procesos de selección interna de candidatos a cargos de elección popular por diferentes partidos políticos, salvo que entre ellos medie el acuerdo para participar en coalición o candidatura común.

Por lo que conmino a la Autoridad electoral a negar el registro a este candidato como lo sanciona la ley. No puedo mencionar su nombre sin violar el proceso electoral, pero para mayor referencia, este individuo me denunció penalmente por un accidente de tránsito y esta es mi manera de devolverle el favor. Como él dice; no es personal, son negocios.

© Jorge Ikeda 2018