March 11, 2009

¿Es seguridad pública igual a seguridad social?

Massimo Pavarini, que se dice un intelectual de izquierda prestado a la política, argumenta en el texto Seguridad Pública que “la función simbólica del derecho penal desciende del rol de sistema de justicia penal clásico en la reproducción de las diferencias sociales, esto es, en la conservación de la realidad social desigual”. En otra parte critica la “reforma del Estado a través de la ley(también las penales), más que a un cambio de la sociedad a través de las reformas sociales”.

En otras palabras, su visión reduccionista parte de la premisa que la pobreza genera criminalidad. Entonces el sistema penal castiga la pobreza y no la criminalidad. Si la pobreza fuera la causa de la criminalidad, en los Estados Unidos de América no existiría el crimen, como lo dice el artículo de Eduardo Garcia Gaspar titulado Criminalidad y pobreza. Tampoco se robarían joyas y autos de lujo, sino víveres.

Al contrario, se debe plantear la pregunta al revés; si la criminalidad produce pobreza. En los países, como el nuestro, donde la delincuencia es alta, para las empresas existen mayores costos de operación -guardias privados, seguros, equipos de vigilancia- que se traducen en precios más altos al consumidor.

Ahora, mi profesor de Epistemología de las Ciencias Políticas el doctor Juan de Dios González dice que: “se debe entender que seguridad pública es igual a seguridad social”. Según este argumento, si se tuvieran resueltas las necesidades de alimentación, salud, vivienda y educación, no habría criminalidad. Si así fuera, no se explicaría por qué un país con alta seguridad social como Suecia tiene niveles comparables de delincuencia con un país sin seguridad social como Japón. (De acuerdo con los datos de NationMaster.com Suecia tiene un promedio de 75 prisioneros por 100,000 habitantes, mientras que Japón cuenta con 54 prisioneros por 100,000 habitantes, según la misma fuente México tiene 169 prisioneros por 100,000 habitantes).

En lo que sí coincido con el profesor es que lo único organizado en México es la delincuencia organizada. (En México se usa el término delincuencia y no criminalidad, porque existen delitos y no crímenes). Según este artículo de El País tan sólo en 2008 hubo 6,300 muertes relacionadas con la delincuencia organizada, 160 de ellos decapitados. En lo que va del año sumamos otros 1,000 muertos según reportes periodísticos.

Finalmente, la seguridad pública es responsabilidad del gobierno. La sociedad poco o nada puede hacer para combatirla. Si la soberanía se acaba cuando el pueblo acude a las urnas como dice Pareto, la única herramienta disponible es el voto. Lo único que se puede hacer es otorgar un voto razonado en las próximas elecciones.

© Jorge Ikeda 2018