March 12, 2009

Neoliberalismo

Siempre he criticado el término “neoliberalismo” porque no hay nada nuevo bajo el sol del liberalismo. Sin embargo, Guillermo F. Margadant en su obra El viejo Burke y el nuevo liberalismo hace una inteligente clasificación al respecto.

El “paleoliberalismo” dominado por el principio laissez faire, laissez passer (dejar hacer, dejar pasar) y la mano invisible del mercado que coordina el beneficio social con los beneficios individuales.

El “mesoliberalismo” cuando se amplían los poderes del Estado para atacar al monopolio y permitir la libre competencia en el mercado. Se permiten los sindicatos y el derecho de huelga.

El liberalismo o “neoliberalismo” se ha transformado por influjo del socialismo y ahora es más humano, según Margadant.

El homoeconomicus deja de ser el centro de su atención y reconoce al individuo como trabajadores, comerciantes, inversionistas, etcétera. De un ente etéreo se convierte en un ser de carne y hueso, capaz de sentir indignación por la injusticia (aún la ajena), con un fuerte sentido de individualidad (emociones, preferencias, autoestima, propio concepto de la estética, etcétera), solidario y que busca el contacto con la naturaleza, así como el equilibrio entre la soledad y la vida en compañía.

  • El respeto por el medio ambiente y la herencia a las futuras generaciones como causa de la anterior preeminencia de la ganancia sobre el medio ambiente que tanto daño causó en el pasado.

  • Rechazo total a la discriminación racial o clasista.

  • Libertad religiosa

  • Facilidad de acceso a la educación para que los individuos tengan igualdad en el punto de partida.

  • Acceso a la cultura

  • Servicios médicos que la comunidad pueda ofrecer a bajo costo

Este neoliberalismo, además, se niega a aislar lo económico de la ética y de otros aspectos de la vida comunal, y nos presenta una _civitas humana_ en que se busca un bienestar material del individuo que sea parte de una sensación de satisfacción general mucho más amplia, para la cual deben tomarse en cuenta varios factores sicológicos y sociológicos además de los materiales.

En el derecho los liberales exigimos un régimen de garantía o defensa jurídica frente a los abusos del Estado.

Resulta difícil no estar de acuerdo con los postulados del liberalismo si uno proviene de una corriente humanista.

Por otro lado, los “neoliberales” no son los monstruos come niños de la forma en que los ha caracterizado la izquierda. Debo reconocer que tampoco los gobiernos a los que tildan de “neoliberales” ayudan a mejorar esa imagen.

En México ningún partido político pertenece a la liberal internacional. El único partido que ha buscado pertenecer a la internacional liberal es un partido que es manejado en forma monopólica por el sindicato de maestros. Un corporativismo que aplasta el individualismo no puede ser parte del liberalismo.

El PAN ha abrazado la causa liberal sin entenderla, como bien dice Jesús Silva-Hertzog Márquez. Da tumbos de liberalismo y populismo a diestra y siniestra. Pretende rebasar a Andrés Manuel por la izquierda, pero no logra siquiera rebasar al PRI por la derecha. _

© Jorge Ikeda 2018