June 29, 2009

El futuro del socialismo

En el sitio llamado asuntos capitales encontré un artículo de Hans-Hermann Hoppe titulado El futuro del liberalismo. En el sitio HansHoppe.com se pueden constatar las impecables credenciales liberales del autor, pero en su artículo hay un argumento falaz.

En su artículo afirma que el liberalismo ha estado en decadencia durante más de un siglo y a causa de esta supuesta decadencia los asuntos públicos se han visto cada vez más influenciados por las ideas socialistas: comunismo, fascismo, nacionalsocialismo, democracia social y neo-conservadurismo. Vislumbra dos posibilidades: el liberalismo es una doctrina sana y supone que “el público rechaza a pesar de ser verdad” o interpretar el “rechazo” como un error en la doctrina que pretende demostrar.

El error central del liberalismo radica en su teoría del gobierno".

Según Hans Hoppe para los liberales el gobierno tiene dos características; que tiene el monopolio obligatorio de la jurisdicción territorial y el derecho a tasar y cobrar impuestos. Para ello, argumenta Hans Hoppe, los dueños de la propiedad privada tuvieron que aceptar un contrato que le cediera derechos a otro agente para obligar a todos los habitantes de un territorio a que acudieran a él para obtener protección y justicia.

Los liberales han tratado de resolver esta contradicción interna con la improvisación de acuerdos "implícitos" o "conceptuales", contratos, o constituciones. Sin embargo todas estas tentativas sólo han añadido a la misma conclusión inevitable: Que es imposible derivar una justificación del gobierno a partir de contratos explícitos".

Es imposible derivar una justificación del gobierno a partir de contratos, como también es imposible derivar la moral del moral. Ese es el argumento falaz. Suponer que el liberalismo obtiene su idea de gobierno de la teoría contractualista es un despropósito. Francisco Moreno en su artículo Hume versus Rousseau. cuenta como David Hume se opuso a toda teoría contractualista explicativa del origen del gobierno y las leyes.

En el pensamiento político, pese a su escepticismo, tuvo la sensatez de reconocer que, a pesar de las limitaciones del hombre, éste había creado –sin previos consensos explícitos– instituciones y tradiciones válidas y muy útiles para la supervivencia y desarrollo del hombre en sociedad".

Para Jean-Jaques Rosseau el mandato del gobierno proviene de la voluntad general. La voluntad general, para Joseph A Schumpeter, no es más que un engaño para convencer a los ciudadanos que la voluntad de la élite es la voluntad todos. En forma errónea Rosseau identificó la voluntad común con el bien común, la voluntad de la mayoría no siempre se traduce en un bien para todos. Además, no existe una única concepción del bien común; para cada quien el bien común siempre será distinto.

Mientras que para Hume la mayoría no es infalible, el gobierno se sustenta en la opinión general y si el gobierno se aparta o actúa en contra de la opinión general, existe la posibilidad de sustituir pacíficamente a los hombres del gobierno. Francisco Moreno concluye que los liberales estamos en deuda con Hume.

Si no es errónea la idea de gobierno del liberalismo, entonces la otra posibilidad es que goza de cabal salud. ¿Porqué Hans Hoppe asume que el liberalismo es rechazado? ¿Porqué lo habrán adoptado los regímenes socialdemócratas si es tan impopular? ¿No será que por la decadencia de las ideas socialistas cada vez más el liberalismo ha influido en los asuntos públicos?

© Jorge Ikeda 2018