July 3, 2009

Javier Jaramillo Frikas

Antes que nada hay que reconocer el valor de Javier Jaramillo Frikas; periodista al que su atrevimiento costó la columna prohibido prohibir en el Diario de Morelos.

Perdemos la cuenta de las ocasiones que hicimos mención en esta columna de La Gran Bodega, lo que en los hechos ha recaudado un importante cuanto oscuro y perverso personaje del gobierno del Estado: Javier López Sánchez, alias “Chavelo”, coordinador tanto de asesores como lo que es Comunicación Social. Es un hombre que gracias a la confianza cómplice del gobernador Marco Antonio Adame Castillo, se ha hecho millonario, solamente con un pequeñísimo porcentaje del dinero que ha entrado a la famosa Bodega. No hay obra de la secretaría en mención que no se acuerde con López Sánchez. Igual en la Comisión Estatal del Medio Ambiente que encabeza Jorge Hinojosa Martínez que en la dirección de Adquisiciones, que en la secretaría de Finanzas, que en la procuraduría de Francisco Coronato. Voraz, no deja oficina sin que le rindan cuentas. Es, en los hechos, algo más que un vicegobernador. Hombre temido adentro del gabinete, negociador afuera con directivos de medios, persecutor implacable de los que no coincidan u obedezcan su primitivismo político en materia de medios, Javier López tiene puesta la llave puesta sobre la cerradura de La Gran Bodega con un solo fin: sacar todos los recursos económicos que sean necesarios para evitar la anunciada e inminente caída del PAN en Cuernavaca.

A pesar del fraude electoral que se cocina en la alcaldía de Cuernavaca a la que llegaron 22 millones de pesos para la compra del voto, el electorado dará una lección de civismo al gobierno de Marco Adame.

Después de la elección el gobernador deberá escribir dos cartas a su sucesor, de la misma forma que Nikita Krushev hizo con su sucesor a quien deja dos cartas para cuando enfrentara momentos de crisis. La primera carta contenía el mensaje “cúlpame de todo a mi” y así lo hizo, le fue bien por algún tiempo, pero la segunda carta contenía un decepcionante mensaje: “Siéntate, y escribe dos cartas”.

El PAN no sólo perderá la alcaldía de Cuernavaca, también se plantea como escenario que el PAN pierda el gobierno del estado en la siguiente elección. La administración anterior marcó la pauta al defenestrar al secretario de gobierno, Eduardo Becerra, con tal de mantener al PAN en el gobierno. Adame, lento de aprendizaje, no comprendió el sentido del sacrificio como elemento de cohesión social, como tampoco habrá leído a Roberto Calasso o a René Girard.

Como lo mencionó Jaramillo Frikas en su artículo, no tiene sentido perder la capital de la entidad para hacer diputada local a Adriana Vieyra Olivares, esposa de este nefasto personaje de la administración estatal, ni perder el gobierno del estado para salvar del sacrificio a Chabelo. Después de todo, la política es antropófaga.

© Jorge Ikeda 2018