July 5, 2009

Non omnes capiunt verbum istud hoc, sed quibus datum est.

...Y alegando el ejemplo de Julio II, cuando la restitución del catolicismo en Inglaterra en tiempo de la reina María, aprobó todos los casamientos hechos de obispos, clérigos, frailes y monjas, con condición de no ejercer aquellos su ministerio. Ya había repuesto antes con un breve a propósito en el estado secular al obispo de Autun, Talleyrand, para que pudiera casarse, como se casó. Y el legado **a latere** aprobó igualmente muchos otros casamientos de los eclesiásticos en la República cesalpina. El celibato es un punto de mera disciplina, que, a pesar de los Papas, no admitieron los griegos, que todos se casan antes de ordenarse, menos los obispos, que todos son monjes. En la Iglesia latina, a lo menos en España, como prueba Masdeu contra Zacarías, fueron casados hasta los obispos en los cuatro primeros siglos, y sólo se introdujo el celibato por la decretal de Siricio al obispo de Tarragona. Ni ha sido constante después, ni acabó observándose como ley general, hasta el siglo XV. Los escándalos a que ha dado lugar el celibato, no mandado por Cristo ni los apóstoles, constan de la historia. La repetición de Cánones en los Concilios prueba la inobservancia, y a Dios pluguiese que los Papas levantasen la mano sobre este yugo, que necesita un don especial de Dios para llevarlo. En cuanto yo he andado del mundo no he visto en este punto sino escándalos y flaquezas en uno y otro sexo eclesiástico. **Non omnes capiunt verbum istud, sed quibus datum est**".

No todos son capaces de ser vírgenes, sino aquéllos a quienes se concedió este don.

© Jorge Ikeda 2018