August 24, 2009

Fraude en el Tec

A la mayoría de los bípedos no les ha caído el veinte o no se han percatado que el mundo cambió hace un par de décadas y mantienen sus viejos temores. El robo de identidad es uno de los delitos más usado en los países desarrollados. ¿De qué depende el éxito o fracaso de un fraude? De la cantidad de información que se posea sobre una persona. En Japón, donde viví por 6 meses, un delincuente podía ir al banco con toda la información de una víctima, podía hacerse pasar por esa persona y vaciar la cuenta del banco. Cuando la televisión sensacionalista infunde el temor al gran público espectador de perder sus ahorros de toda una vida, el tema se convierte en el leitmotiv de todas las conversaciones y discusiones. La tele tiene una historia nueva que contar cada semana y el temor por el robo de información aumenta. Cambia el comportamiento del tele-espectador y se vuelve cuidadoso con el manejo de la información. ¿Quién es responsable de la información que de buena fe se otorga? La entidad que recoge esa información. A una ex-a-tec le llega por e-mail un ofrecimiento de trabajo en Monterrey de la supuesta firma ISO de México. La información la obtuvieron de la bolsa de trabajo del Tecnológico de Monterrey. Le ofrecen un sueldo de 23 mil pesos, más 2 mil en vales de despensa y pagar el 50% de la renta del departamento que va a habitar. Ella puede conseguir alojamiento por su parte o tomar el alojamiento que le da la empresa. El ofrecimiento de la empresa es inmejorable; aire acondicionado, cable e internet, a tan sólo dos kilómetros de su futuro trabajo y con dos servicios de limpieza a la semana. Esta persona da su consentimiento, hace el depósito de la renta, renuncia a su trabajo, se despide de familiares y amigos y llega a Monterrey para darse cuenta que ha sido víctima de un fraude. Se dirige al Tecnológico de Monterrey a reclamar el mal uso que han hecho de su información. Se entera que otras veinte personas han acudido con la misma reclamación. Le enviaron la advertencia a todos los campi, pero la chica que recibió el e-mail no le dio la importancia debida. De manera desafortunada ninguna ley en este país protege los datos personales. Las leyes de protección de datos existentes -Ley de Protección de Datos Personales del Estado de Colima y la Ley de Protección de Datos Personales para el Distrito Federal- sólo limitan a las entidades públicas y las hacen responsables del manejo de la información. ¿Por qué no se legisla para que los entes privados sean responsables de la información que manejan? Por que existe un poderoso Lobby conformado por los bancos y las aseguradoras que son los primeros interesados en convencer a los legi$ladore$ que eso no representa los intereses legítimos de la Nación. La única defensa contra esos fraudes es la información. Los que leyeron este blog sabrán que el Tec no esta siendo responsable con la información que maneja y cualquier ofrecimiento de trabajo que provenga de esa bolsa de trabajo es probable que sea falsa o que tenga como motivo el fraude.

© Jorge Ikeda 2018