September 19, 2009

Compartir la pobreza

Comparto el diagnóstico de mi ex compañero Carlos Mota en el sentido de que la crisis financiera es del Estado. El ogro filantrópico, como Octavio Paz llamó al Estado, pretende compartir su crisis financiera con el resto de la población. El impuesto del 2% al consumo para combatir la pobreza debería llamarse impuesto para compartir la pobreza. Tampoco consuela el que los populistas digan que quitan con una mano para dar con las dos manos, la verdad es que a todos quitan con ambas manos. (Por la misma razón el general Alvaro Obregón decía que él era preferido como Presidente, como sólo tenía una mano, podía robar menos) En todo el mundo los impuestos a la renta disminuyen menos en México. Cuando era candidato, el Presidente Calderón prometió disminuir el impuesto a la renta (y Brozo lo exhibió en su programa de televisión). Carlos Slim Domit, hijo de uno de los empresarios más poderosos del país, criticó la política asistencialista del Estado. Los pobres no pueden vivir con las dádivas que les da el Estado, el ideal liberal es poder nivelarlos para que puedan competir en igualdad de circunstancias con los demás actores. Los buenos populistas todo lo hacen en nombre los pobres, pero quién es pobre. El 94% de los hogares en México tienen televisión. Hay 77 millones de celulares en México. Con esas cifras deberían cobrar impuestos por ver la tele o, como ahora pretenden cobrar 4% a celulares, pero… ¿a internet? En un país donde sólo 16.% por ciento de los hogares cuenta con computadora y 9% con conexión a internet, no parece lógico que cobren impuestos al internet. Que los mismos paguen más impuestos, porque se mantienen las exenciones y los regímenes especiales; los sindicatos, las iglesias y los burócratas siguen sin pagar impuestos. Cuando Carstens visitó a las prostitutas para notificarles que iban a cobrarles impuestos por los servicios que prestaran, éstas no se negaron y le respondieron: “claro que si señor Secretario, les vamos a dar la mitad de lo que nos entre”.

© Jorge Ikeda 2018