September 29, 2009

Alhóndiga de Granaditas

En la conmemoración del 199 aniversario de la toma de la Alhóndiga de Granaditas, que es la celebración de una mentira como el cuento del pípila, el Presidente Calderón lo celebró con más mentiras. El impuesto del dos por ciento para el combate a la pobreza no es para combatir la pobreza. Es para substituir los recursos que el gobierno dedica al combate a la pobreza y que ahora utilizará como gasto corriente. Gasto para pagar sueldos de 300 mil pesos mensuales de la alta burocracia y el resto de los contribuyentes, incluídos los pobres, a dar dinero para los pobres. Debería llamarse impuesto para la substitución del gasto que el gobierno destinaba al combate a la pobreza. Eso sí, lo que se recaude del nuevo impuesto se utilizará en ese noble fin. De verdad que debo ser un desconsiderado nada solidario por oponerme a pagar más impuestos.

No es una postura pseudointelectual criticar al Presidente para que el autor de este blog se sienta superior, como critica mi amigo Hans Averdung. Edmund Phelps, premio nobel de economía, invitado a México por Mario Delgado, ex compañero del ITAM, dijo que en medio de la crisis económica no es el mejor momento para aumentar impuestos. Existe la posibilidad que el Presidente Calderón sólo haya ido a calentar el asiento al ITAM o que este bloguero sea un ignorante, pero el economista graduado en Princeton con el reconocimiento summa cum laude, doctorado en el MIT y estudios en la Harvard Law School; Greg Mankiw también opina que es preferible que ese dinero lo gasten los particulares a que lo gaste el gobierno. Con base en los estudios de Valery A. Ramey, el impacto en el PNB del gasto de los particulares es tres o cuatro veces superior al gasto del gobierno.

¿Porqué es una mentira lo de la Alhóndiga de Granaditas? El primer libro histórico sobre la lucha de independencia fue escrito por José Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra y se titula Historia de la Revolución de la Nueva España, Antiguamente Anáhuac, ó Verdadero origen y causa de ella con la relación de sus progresos hasta el presente año de 1813. Es decir, que fue escrito tres años después del evento y es la noticia más cercana al hecho que se cuestiona. En el libro Fray Servando cuenta:

Esa misma hace inexacto al autor sobre lo ocurrido en Goanaxoato. Los insurgentes sin haber hecho en ninguna parte los robos y atrocidades que se les levanta, porque yo las referiría como mencioné el empréstito extorquido al Vizcayno, llegaron á Goanaxoato, cuya posición entre rudas montañas es sumamente militar, y por lo mismo su defensa fácil con poca fuerza; pero las tropas con que para aquella contaba Riaño se pasaron á los insurgentes, y solo algunos pudientes européos y criollos quisieron hacerse fuertes en la Alhóndiga, donde Hidalgo les intimó la rendición repetidas veces aun por escrito, porque dicen deseaba salvar la vida á Riaño su amigo. El que le llevaba la carta fué muerto, y los atrincherados tuvieron la locura de responder á las intimaciones con fuego por las troneras. Correspondióseles, y muerto Riaño (no se sabe por quien, si de á fuera ó de adentro de la alhóndiga, donde se le encontró tendido, sin que otro de los suyos le acompañase en igual disgracia) se entregaron á discrecion, y se les dexó en el mismo edificio á título de prisioneros, que despues aumentaron hasta el número de 200. No se derramó la sangre de estos, sino de los que combatieron en el ataque, aunque fué poca, y esta es la primera vez que corrió desde el principio de la insurrección, porque en ninguna parte se opuso resistencia, é Hidalgo mostró siempre un empeño constante en evitar su efusión, fuese de indígenas o Européos: lo demas es calumnia."

© Jorge Ikeda 2018