October 20, 2009

A río revuelto, ganancia de pescadores

Cuando Fray Servando y Teresa de Mier fue arrestado en Soto la Marina en 1817, entre los libros que el Santo Oficio le confiscó estaba Los inconvenientes del Celibato de los Presibíteros de John Adams. Aunque el monje respetaba la disciplina eclesiástica, se mostraba a favor del casamiento de los sacerdotes. Fray Servando argumenta que el celibato no fue mandado por Cristo ni por los apóstoles. Hasta el siglo XV no se observó el celibato. Los cuatro primeros siglos hasta los obispos se casaban. Los griegos no aceptaron el celibato y todos los sacerdotes se casaban antes de ordenarse, menos los obispos que eran monjes. El celibato sólo producía escándalos y flaquezas de ambos sexos eclesiásticos. Y concluye: Non omnes capiunt verbum istud, sed quibus datum est.

Por esta nota del diaro El País se sabe que el Vaticano aceptará a los ministros anglicanos casados y los ordenará como sacerdotes católicos. Ahora el cisma de la iglesia anglicana es fomentado por el Vaticano. La iglesia católica aprovecha el descontento de grupos conservadores dentro de la iglesia anglicana que se oponen a la ordenación de mujeres como obispos. Estos grupos dicen sentirse más cercanos al rito católico que al protestante, por lo que el Vaticano ha abierto las puertas a la ordenación de sacerdotes casados. Se prevee que el Vaticano emita una Constitución Apostólica por la que los nuevos sacerdotes no dependan del obispo de su diócesis, sino de un obispo ad hoc como funciona en el Opus Dei. Entre las restricciones previstas están que los sacerdotes solteros que se ordenen como católicos no podrán casarse después.

Detrás del dilema de los anglicanos está la misoginia de los católicos. Es decir, ante la apertura de una religión a las mujeres los ortodoxos de esa religión se juntan con los otros radicales aún a costa del celibato. Es decir que en la jerarquía de valores de los católicos primero esta la aversión a las mujeres antes que el celibato.

Las crisis son momentos de oportunidad. El Vaticano se aprovecha del descontento de los anglicanos para hacerse de fieles. La propia crisis de la iglesia católica no podría ser más profunda como para terminar con el celibato. Ahora habrá sacerdotes célibes que luchen por la igualdad y por su derecho a casarse. Son momentos de cambio, hay que poner unas palomitas en el micro, sentarse en el sillón y disfrutar con el resquebrajamiento de las iglesias que ya no resuelven los problemás existenciales ni a sus propios miembros.

© Jorge Ikeda 2018