December 28, 2009

Locatio conductio

Judith Solé en su tesis doctoral _Delimitación del objeto del contrato de arrendemiento de obras o servicios _explica que aunque no hubo una clara distinción entre los contratos locatio conductio, la padencística del siglo XIX recogía tres variedades: locatio conductio rei, _locatio conductio operarum _y la locatio conductio operis, ya fuera que se tratara de ceder el uso temporal de una cosa, en prestar servicios o ejecutar una obra, a cambio de una contraprestación llamada merces o merced. Socorro Moncayo defiende la tesis por la que los juristas romanos coinciben la _locatio conductio _como una figura unitaria de múltiples realidades que tenían en común la figura del locator.

...es el que entrega la cosa a una determinada persona durante un cierto tiempo (en el caso de la locatio rei evidentemente, y en el caso de la locatio operarum porque los servicios prestados por otro hombre se consideraban como cosa material), y en el caso de la locatio operis faciendi porque se entregaba una cosa corporal a otra persona para que ésta realizase sobre ella una determinada actividad (la transportase, la transformase en utilidad del locator)."

Veneziani en su artículo “La evolución del contrato de trabajo” identifica erroneamente el modelo como la _locatio conductio operis faciendi _o arrendamiento de obra por el que una persona llamada _locator _se obliga a una determinada actividad a favor de otra persona llamada conductor a cambio de una remuneración. Tal vez el contrato que más se aproxima a la relación laboral sea el locatio conductio operarum, ya que una presona se obligaba ante otra a realizar servicios a cambio de una remuneración.

El patrono (conductor) disponía de una acción, la actio conducti, para exigir que el trabajo contratado se realizara cuidadosamente y según sus instrucciones. El obrero (locator) estaba obligado a ejecutar el trabajo, y le correspondía la actio locati para exigir la retribución convenida (merces) aunque no se hubiera hecho uso de sus servicios."

© Jorge Ikeda 2018