April 6, 2010

México y el estado fallido

El reporte de Stratfor llamado “Mexico and the Failed State Revisited” no tiene desperdicio. El autor George Friedman considera que en un Estado fallido el gobierno ha perdido el control sobre parte del territorio del país y es incapaz de funcionar ahí. Si esta fuera la definición, es claro que en la frontera norte se tiene un Estado fallido. La estrategia del gobierno sólo puede garantizar el fracaso. En Vietnam se demostró que una guerrilla sólo puede ser combatida con otra guerrilla -las boinas verdes- y no con un ejército tradicional. Las células con que opera el narcotráfico son similares a las guerrillas. La guerra contra el narcotráfico está perdida. En la entrevista al narcotraficante Ismael Zambada por Julio Scherer lo pone más o menos de esta forma: “si me atrapan o me matan, nada cambia.” La estructura económica no ofrece suficientes empleos bien remunerados. Existe una interminable fila de jóvenes pobres dispuestos a correr el riesgo a cambio del pago correspondiente. El autor George Friedman establece que el gobierno mexicano ha sido consistente en su política; hace el esfuerzo necesario para aparentar que combate el tráfico de drogas y no poder ser acusado por negligencia, pero no hace lo suficiente como para detener el flujo de dólares que en una economía en recesión bien podrían sustituir el flujo por remesas extranjeras. Friedman calcula el tráfico anual de drogas entre México y los Estados Unidos en 35 o 40 mil millones de dólares, con una ganancia del 80 por ciento. Esto equivaldría a un intercambio lícito de bienes por 320 mil millones de dólares con una ganancia del 10 por ciento. El autor destaca que desde el punto de vista de México no es de interés nacional detener el flujo de divisas ni tampoco del interés de la élite económica. Es decir, el gobierno está dispuesto a tolerar la violencia en todo el territorio a cambio del beneficio económico. Cabe destacar que el autor no toma en cuenta el “colateral damage” o daño que causa esta actividad delicuencial y que se traduce en robos, secuestros, homicidios por error, que afectan al conjunto de la sociedad mexicana. Sin menospreciar la disminución de inversión extranjera a causa de la inseguridad. Por otra parte si se acepta la idea de que la sociedad mexicana se beneficia de los miles de millones de dólares, entonces el Estado no es fallido. El gobierno sigue una estrategia racional por la que se beneficia con un problema de salud pública. Pero la disyuntiva de los norteamericanos no es mejor que la del gobierno mexicano. Pueden atajar el problema de la demanda, pero no saben cómo hacerlo. Pueden legalizar las drogas pero no están listos para hacerlo. Sólo les quedan dos opciones; intervenir en México con las consabidas consecuencias -la expedición punitiva de Pershing que no logró atrapar a Pancho Villa, además que convertiría en héroes nacionales a los narcos que ya son vistos como “rock stars”- El gobierno de Estados Unidos también puede mantener el statu quo. Mi bola de cristal augura que éste será el curso de acción de los primos al otro lado del rio Bravo.

© Jorge Ikeda 2018