April 22, 2010

Miedo en Cuernavaca

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define miedo como una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. De acuerdo con el doctor Marc Siegel; el virus más peligroso es el pánico. El viernes pasado se vivieron momentos de pánico en Cuernavaca. Desde el 11 de abril la Asociación de Abogados Penalistas de Morelos promovió un toque de queda voluntario como se puede leer en esta nota del Sol de Cuernavaca. Este repentino interés en la seguridad de las familias morelenses provocó el ánimo propicio para lo que ocurriría después. Una cadena de emails con supuesta firma del Comando Pacífico Sur promovía el quedarse en casa el viernes en la tarde pues se preveían actos de violencia como represalía a los actos de autoridad. En las redes sociales miles de mensajes difundían el toque de queda. El primer promotor del miedo fue el gobierno del Estado, que a través de la Secretaría de Educación del Estado, mandó suspender todas las actividades académicas en las escuelas. A los servidores públicos se les envió a casa y a los policías, acuarteló. Extraoficialmente se comenta que el mismo gobierno originó el mensaje mencionado anteriormente para justificar la llegada del ejército y de los federales a la entidad. Lo cierto es que el gobierno estaba paralizado por el miedo. El viernes pasado a las 8 de la noche Cuernavaca parecía un pueblo fantasma. Todas las actividades comerciales habían sido suspendidas desde las 5 de la tarde. El Presidente Municipal de Cuernavaca se escondió primero. A toro pasado, el Alcalde salió a declarar en contrario, argumentando que él fue el único que dió la cara ante la amenaza del narco. Sólo en su casa conocieron su valentía. A las once de la noche salió el Secretario de Gobierno a decir que se guardara la calma, que se siguiera con las actividades normales, que el Estado estaba en paz. Al otro día yo asistí a tutoría del doctorado en el salón Mariano Matamoros del Palacio de Gobierno. Los guardias de palacio, muertos de miedo, me avisaron que las clases se habían suspendido. Cientos de sardos vestidos de civil resguardaban el Palacio. En teoría no puede darse el vacio de poder. El espacio abandonado por la autoridad política de la localidad será retomado por los grupos sometidos a su soberanía o por los grupos rivales que quieran ocupar la vacancia. La incapacidad del Presidente Municipal es pública y notoria. El programa de análisis periódistico Tercer Grado hizo patente ésta incapacidad a nivel nacional. Frente a la manifiesta incapacidad del Presidente Municipal de Cuernavaca, el Congreso Estatal debe promover su remoción. Si el Congreso es omiso, corresponde al Senado de la República la facultad de decretar la desaparición de poderes en la entidad, en virtud de la Ley Reglamentaria de la Fracción V del Artículo 76 de la Constitución General de la República. La desaparición de poderes puede ser decretada porque las autoridades estén imposibilitados del ejercicio de las funciones inherentes a sus cargos con motivo de situaciones o conflictos causados o propiciados por ellos mismos, que afecten la vida del Estado, impidiendo la plena vigencia del orden jurídico. Ante el cuestionamiento de un reportero sobre las medidas que el Ayuntamiento de Cuernavaca ha tomado contra la delincuencia, el munícipe contestó que mandó a instalar unas albercas en el parque Solidaridad. Por lo menos ahora tiene donde ahogar sus penas.

© Jorge Ikeda 2018