June 17, 2010

Violencia desbordada

Aunque_ la chinita_ -su exnovia- diga que fue un accidente, a Mario lo mataron a balazos. Le decía el hamburguesito porque tenía un local de hamburguesas cerca de la glorieta de Tlaltenango. La última vez que lo ví fue en la fiesta de cumpleaños de la chinita; el 8 de marzo. Mario practicaba la bici de montaña, al igual que yo, aunque hace poco cambió la bici por una motocicleta. Alguna vez los cuatro rodeamos en bici el_ Mar Morelos_ -el lago de Tequesquitengo-. Varias veces salimos a tomar la copa. Como se puede leer en esta nota del diario La Unión de Morelos; un comando armado que viajaba en un vehículo lesionó a balazos a un sujeto que murió horas después de haber ingresado al hospital. La verdad es que murió de inmediato, le dispararon en la cabeza. Después de los balazos chocó su chevy contra una palmera en boulevard Juárez. Además de su negocio de hamburguesas, Mario era prestamista. Quiero pensar que lo mataron al intentar escapar de un inminente asalto. Tal vez sus asesinos confundieron a Mario con un narco. No me lo puedo explicar. Lo cierto es que la violencia está desbordada; ayer le tocó a Mario, hoy le puede tocar a cualquiera. Antes del mediotiempo del partido México v. Francia ya lo habían enterrado. El 16 de junio era su cumpleaños, a penas llegó a los 39 años. Requiescat in pacem

© Jorge Ikeda 2018