November 26, 2010

Neofascismo

Aunque para Norberto Bobbio resulte difícil establecer con claridad la definición del fascismo, en su obra Diccionario de política describe las características comunes que permiten determinar la existencia de éste:

Por lo general se entiende por fascismo un sistema de dominación autoritario caracterizado por: un monopolio de la representación política por parte de un partido único y de masas, organizado jerárquicamente; una ideología fundamentada en el culto del jefe, en la exaltación de la colectividad nacional, y en el desprecio de los valores del individualismo liberal..."

Las camisas negras fueron el instrumento violento del movimiento fascista de Benito Mussolini. Se piensa que Mussolini se inspiró en las camisas rojas que acompañaron a Garibaldi. De forma paradójica el PRI en Cuernavaca retoma las camisas rojas como instrumento violento en la lucha política.

Ayer, el regidor Jorge Meade acompañado de ciudadanos que vestían camisas rojas irrumpieron a patadas y empujones en el Congreso del Estado para solicitar el juicio político en contra del gobernador Marco Adame. La Jornada Morelos describió el suceso en su sitio de internet:

En el documento que este mediodía entregaron a Guerra Melgar, los priístas que vestían playeras rojas con la leyenda “Juicio Político a Marco Adame” solicitan la revisión de los antecedentes de los ex secretarios de seguridad pública municipal y estatal quienes han sido procesados judicialmente por su involucramiento con la delincuencia organizada."

Eolo Pacheco comentó la noticia en su editorial de El Regional:

En medio de gritos, pancartas y playeras llegaron Erik Salgado y Jorge Meade (neuronalmente del mismo nivel) acompañados de niños, mujeres y ancianos a solicitar audiencia con el coordinador del PRI (ayer a la misma altura intelectual que los quejosos). Entregaron al jefe de los diputados una carta en la que no se menciona por ningún lado el juicio político, que no reúne los requisitos legales básicos que requiere una petición de este tipo, pero que fue aceptada como procedente por Omar Guerra. Cuentan los que saben que el artífice de esta jugada babosa fue el propio Omar Guerra."

Este sería un hecho aislado si no hubieran recurrido a las camisas rojas para reprimir a quienes se manifestaban durante el informe del Presidente Municipal de Cuernavaca. De esta forma narra el hecho el Diario de Morelos:

La represión estalló a las 18:37 horas. Mientras el Presidente Municipal de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós, intentaba rendir un informe plagado de cifras alegres, un nutrido grupo de “camisas rojas” montaba un cerco en torno a un contingente de ciudadanos provenientes de colonias populares que expresaban su inconformidad con pancartas. Cuando los gritos de ¡mentiroso! dirigidos a Garrigós rasgaron el ambiente y al alcalde se le quebraba a ratos la voz, pretendiendo que nada estaba ocurriendo, en seguida los manifestantes fueron sacados de la Plaza de Armas “General Emiliano Zapata Salazar”, a golpes y empujones, propinados por el grupo de choque disfrazado de Staff de la administración en turno, apoyado por policías municipales."

Por definición, la lucha política excluye la violencia. Carl von Clausewitz conceptualizaba la guerra como la continuación de la política por otros medios; los violentos.

La guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas con otros medios."

Bajo ésta tesitura, la gestión de la guerra por otros medios no excluía la política, sino que era la política y la violencia. Para Von Clausewitz, también “la guerra es un acto de violencia que intenta obligar al enemigo a someterse”. Sin que con ello quiera decir que Clausewitz fuera fascista, sino que política y violencia sólo se mezclan en la guerra, no en la lucha política. Entonces, la tendencia a utilizar la violencia en la lucha política no puede ser considerada como parte de la democracia liberal, sino propiamente de la ideología fascista.

De la misma forma en que las camisas negras de Mussolini, las camisas pardas de Hitler, las blackshirts del _British Union of Fascists _(Unión Británica de Fascistas) y las Silver Shirts (camisas plateadas) de la Silver Legion of America en los Estados Unidos de América; las camisas rojas de Manuel Martínez Garrigós utilizan la violencia para obligar al enemigo a someterse.

Cuando el alcalde de Cuernavaca, mi “amigo” Manuel Martínez Garrigós, trataba de convencerme de las bondades de su proyecto para construir un segundo piso sobre la avenida Plan de Ayala, me invitó a su casa para desayunar. Ahí Manuel sentenció que si el Movimiento Ciudadano Plan de Ayala llevaba a cien manifestantes a sus actos, él llevaría a quinientos “ciudadanos” a manifestarse contra nuestros comercios. Estos desinteresados “ciudadanos” que se manifestan en favor de las políticas del edil visten camisas rojas.

© Jorge Ikeda 2018