January 3, 2011

La bella mentira y la fea verdad

Mario Vargas Llosa en Gabriel García Márquez: Historia de un deicidio cuenta cómo para García Márquez la mentira era más bella que la verdad, y prefería la primera:

Quien ha leído mis libros encuentra que el Duque de Malborough perdió la guerra civil en Colombia, como ayudante del coronel Aureliano Buendía. Y la realidad de esto es que, cuando yo era chico, cantaba la canción que cantamos todos los niños: "Mambrú se fue a la guerra", ¿verdad? Yo le pregunté a mi abuela quién era ese Mambrú y a qué guerra se había ido, y mi abuela que, evidentemente, no tenía la menor idea, me contestó que este era un señor que peleaba con mi abuelo en la guerra...Más tarde cuando yo me di cuenta que Mambrú era el Duque de Malborough, pues lo mejor era lo que decía mi abuela, y yo lo fui dejando así."

Ya en este post explicaba Calasso porqué Homero miente y describe una guerra por una mujer que era más conveniente para la composición épica. Además “ya antes de Helena el coño fue causa tremenda de guerra”.

En _Así habló Zaratustra _Nietzsche explica porqué la poesía, y no la filosofía, alegra la vida.

En la palabra poética aparece la primera intención de redimir a las cosas, de reconfortarse con ellas por medio del arte. Las palabras y las canciones aligeran el mundo, lo tornan leve y, por tanto, vencen en el segundo combate al espíritu de la pesadez y a sus creaciones: ley, necesidad, consecuencia, bien y mal…"

García Márquez confesó a Vargas Llosa el origen de la asensión al cielo de Remedios:

La explicación de esto es mucho más simple, mucho más banal de lo que parece. Había una chica que correspondía exactamente a la descripción que hago de Remedios la Bella en "Cien años de soledad". Efectivamente se fugó de su casa con un hombre y la familia no quiso afrontar la vergüenza y dijo, con la misma cara de palo, que la habían visto doblando unas sábanas en el jardín y que después había subido al cielo... En el momento de escribir, prefiero la versión de la familia...a la real, que se fugó con un hombre, que es algo que ocurre todos los días y que no tendría ninguna gracia."

Una negación poética de la realidad.

© Jorge Ikeda 2018