February 1, 2011

El Derecho como regla de ajedrez

Alf Ross en On law and Justice explica que la mayoría de los autores no podía explicar la validez del derecho sin recurrir a la metafísica; para ellos el derecho era más que un fenómeno empírico. Cuando Ross dice que una regla de derecho es válida no sólo se refiere a algo factual, que puede ser observado, sino también a la validez de carácter metafísico.

No pude evitar establecer un paralelísmo entre el ejemplo del marciano de H.L.A. Hart y el ejemplo de la norma de ajedrez de Ross, aunque el primero publicó su obra The Concept of Law en 1965 y el segundo publicó la obra mencionada al incio en 1959, es decir; el más complejo ejemplo del ajedrez es anterior al simple ejemplo del marciano. ¿En qué se parecen? Bueno, cito a Eduardo García Máynez en la obra Positivismo jurídico, realismo sociológico y iusnaturalismo:

Imaginemos, escribe Ross, que dos personas juegan al ajedrez, y que un tercero presencia la partida. Si este último no tiene noción acerca de lo que esas personas hacen, nada entenderá de lo que está presenciando. Quizá sepa que se trata de un juego, e incluso conozca su nombre; mas no por ello podrá comprender las acciones de los jugadores, ni la conexión de unas jugadas con otras. Tampoco tendrá la menor idea de los problemas que plantea tal o cual disposición de las piezas sobre el tablero."

El paralelismo radica en que el observador externo puede comprender el comportamiento de los automovilistas con relación a las luces del semáforo en el ejemplo del marciano de Hart, pero aquí el observador externo no puede siquiera entender porqué las piezas se mueven de la forma en que lo hacen.

Si, por el contrario, conoce las reglas, estará, de acuerdo con tal saber, en aptitud de juzgar si la forma en que los ajedrecistas mueven las piezas se ajusta o no a esas reglas. Pero, aún así, sobre todo si los que juegan son más que principiantes, es probable que la "estrategía" de éstos se le escape, o que no tenga una idea precisa de los problemas tácticos de cada situación. Para comprender a fondo una partida, el conocimiento de las reglas elementales no basta; hay que conocer también la teoría del juego."

Lo mismo se podría decir sobre el derecho; no basta con conocer las leyes, hace falta conocer la teoría del derecho.

A diferencia del marciano que puede preveer el comportamiento de los coches cuando se pone la luz roja, el observador externo sólo podrá preveer las jugadas en tanto conozca las reglas y la teoría del juego, es decir; entre mayor sea su conocimiento de ambas, mayores las posibilidades de preveer las próximas jugadas.

Todo esto, dice Ross, sugiere la idea del juego de ajedrez puede ser entendido como modelo muy simple de lo que se llama fenómeno social. La vida en sociedad nunca es algo caótico, ni cabe interpretarla como una maraña de acciones individuales inconexas. De vida social sólo se habla en la medida en que las conductas individuales se relacionan unas con otras de acuerdo con reglas de comportamiento. Entre esas acciones hay, pues, una relación análoga a la que, dentro del juego de ajedrez, media entre movida y contramovida. Allí descubrimos también una serie de actos y omisiones que se corresponden de modo recíproco y adquieren sentido en virtud de las reglas comunes del "juego" social."

Dice Ross que si se observa cómo funciona el derecho en la sociedad, podemos encontrar que un gran número de acciones humanas, cuando son vistas con los ojos de las normas jurídicas, son interpretadas como un todo coherente lleno de sentido y de motivación, es decir; el derecho funciona como un esquema de interpretación.

Ross pone como ejemplo la compraventa de una casa. A compra una casa a B y ésta resulta llena de termes. A pide una reducción en el precio y B se niega. A demanda a B y el juez, de acuerdo con la ley que rige los contratos, obliga a B a resarcir el daño entregándole una suma de dinero a A en un plazo determinado. B incumple y A recurre al sheriff para que la propiedad de B sea subastada. Estas acciones no son inconexas, son interpretadas a la luz de la ley que rige los contratos y las subastas públicas.

Con base en lo anterior, Ross adelanta una hipótesis:

...el concepto 'derecho válido' puede ser explicado y definido, en principio, en la misma forma que el concepto de norma de ajedrez valida para cualquier par de jugadores. Esto es, derecho válido comprende el juego abstracto de ideas normativas que sirven como esquema de interpretación para el fenómeno del derecho en acción; ello significa que estas normas son efectivamente observadas, y son observadas porque ellas son experimentadas y sentidas como socialmente vinculantes."

En el ejemplo de los ajedrecistas, la capacidad de las piezas de moverse y comer forma un conjunto de reglas que son vistas como directrices o directivas sobre la forma de jugar. Estas directivas son experimentadas y sentidas por los jugadores como socialmente vinculantes. De tal forma que cualquier violación provocará la protesta del otro jugador. En cambio, una movida que no tome en cuenta la teoría del juego, como una jugada tonta, podrá causar sorpresa pero nunca provocará la protesta del otro jugador.

© Jorge Ikeda 2018