March 31, 2011

Sicum dixit Javier Sicilia

Cuando era niño me contaron que la Virgen se había aparecido en el ayate de Juan Diego, también me dijeron que no se podía decir nada de la pintura porque su origen era divino y no sé cuántas cosas más. En 1982, Guillermo Schulenburg, abad de la Basílica de Guadalupe, mandó analizar la pintura con la imagen de la Virgen. Según el diario El Norte (2002, mayo 19) el encargado del estudio fue el perito en restauración José Sol Rosales, quien determinó el origen humano y no divino de la pintura. La pintura se realizó sobre una preparación de resina de cola y carbonato de cal. Fueron utilizados ollín de ocote para el color negro, sulfato de calcio para el blanco, oxidos de cobre para el azul y verde, y oxidos de hierro para el color rojo. Schulenburg envió los resultados a la Santa Sede, de acuerdo con el periódico El Norte, como un “signo de honestidad y de amor a la verdad”. En el artículo “López Dóriga, Norberto Rivera Y El Caso Schulenburg” de la revista Proceso(2002, febrero11), Javier Sicilia explica el papel que, sin quererlo, tuvo en el linchamiento a Guillermo Schulenburg y otros prelados por oponerse a la canonización de una persona que nunca existió: Juan Diego. Ricardo Newman y Javier Sicilia entrevistaron a monseñor Schulenburg para un artículo de la revista Ixtus (1995). La entrevista hubiera pasado desapercibida si Andrea Tornelli no hubiera republicado los fragmentos más escandalosos en la revista 30 Giorno. El resultado fue la indignación en Roma y el linchamiento en México.

En 1996, guardé silencio. La imbecilidad, el amarillismo periodístico y la política antievangélica de algunos sectores de la Iglesia me provocan asco."

Schulenburg había enviado una misiva al Vaticano manifestándose en contra del proceso de canonización de Juan Diego, el pronunciamiento fue suscrito por Carlos Warholtz, archipreste de la basílica de Guadalupe, Esteban Matínez, exdirector de la biblioteca Guadalupana, y Manuel Olimón Nolasco, doctorado en historia por la Universidad Iberoamericana.

La existencia del indio Juan Diego no ha sido demostrada, podríamos obtener muchas firmas de eclesiásticos preparados, así como de laicos intelectuales que avalan esta carta, pero no queremos provocar un inútil escándalo, simplemente queremos evitar que disminuya la credibilidad de nuestra Iglesia".

Según Juan Carlos Romero Puga en “De la canonización de Juan Diego al crimen del Padre Amaro: los usos y abusos”, afirma que Warnhotz fue echado de la casa sacerdotal del santuario de Guadalupe por órdenes de Norberto Rivera. De nueva cuenta alguien filtró la misiva a Andrea Tornelli quien la publicó. El linchamiento concluyó, en opinión de Sicilia, con la renuncia de Schulenburg y el nombramiento de un rector para la Basílica.

Para Javier Sicilia, Televisa estuvo detrás del linchamiento a Schulenburg. López Dóriga usó la información de la revista Ixtus en su noticiero como si tuviera las cintas de la entrevista en posesión de Sicilia y del cardenal Norberto Rivera. Y la revista Época, filial de Televisa, intentó comprar las cintas. Si Televisa tuviera las cintas, sería por el cardenal Rivera quien traicionando la palabra empeñada las hubiera entregado. Por lo visto, la Virgen de Guadalupe no sólo produce abundantes limosnas, sino que es una estrella más del canal de las estrellas.

Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca."

PD. El poeta Javier Sicilia está pasando por el amargo trago de tener que enterrar a su hijo asesinado cobardemente por la delincuencia organizada. Mientras el gobierno nos vende la falsa creencia de que se está seguro mientras no se involucre con la delincuencia. La muerte de éste y los otros jóvenes que lo acompañaban demuestran que la lotería de la muerte le puede tocar a cualquiera de nosostros. La guerra del Presidente Calderón no tiene sentido, hay que despenalizar la producción y distribución de las drogas ya. Más de treinta y cuatro mil muertos no valen la prohibición.

© Jorge Ikeda 2018