April 8, 2011

Populus locuta, causa finita

Cuando el Secretario de Gobierno de este bello Estado fue cuestionado por los medios de comunicación, le preguntaron sobre la marcha por la paz y la seguridad convocada por Javier Sicilia. Contestó con una sonrisa burlona y un profundo desprecio: “A ver cuántos se juntan”. Después de la marcha a la que acudieron, según los mismos medios de comunicación, entre quincemil y veinticincomil personas, el Secretario de Gobierno (o de desgobierno, si lo prefiere) manifestó el respeto que el titular del ejecutivo guarda a todas las manifestaciones sociales. ¿No que no tronabas pistolita? La marcha tuvo repercusión a nivel nacional e internacional; todas la ciudades importantes del país se solidarizaron con la causa y salieron a marchar. En el extranjero hubo protestas en Barcelona, Buenos Aires, Copenhague, Londres, Nueva York, París y Santiago de Chile, entre otras. Un día después de la marcha ya no se discute si el gobernador se va o se queda, sino cuándo se va. Javier Sicilia generosamente otorgó un plazo de 7 días para dar solución a las demandas sociales o “ya puede venir con su renuncia por delante”.

El miércoles 13 de abril, plazo que le hemos dado al gobierno estatal y federal para presentar a los asesinos, anunciaremos, en un acto público, las acciones que la sociedad civil propone. Los gobernantes deben de entender que son nuestros representantes, nuestros servidores, y que si son inútiles e ineficientes deben irse sean del partido que sean y de la ideología que sea. Un gobierno, como nos lo enseñó Gandhi, sólo existe porque lo aceptamos. Si les retiramos nuestro apoyo ¿qué queda de él?"

Los organizadores de la marcha por el silencio en 1997, que terminó con la renuncia de Jorge Carrillo Olea, dicen que ni en sus sueños más guajiros hubieran logrado convocar tanta gente como la que acudió a la marcha de ayer. “¡Por mucho menos que ésto renunció Carrillo Olea” repetían durante la marcha. El gobernador, ausente como siempre, guarda un sepulcral silencio. No se trata del silencio de protesta de Javier Sicilia, es el silencio que lleva consigo la complicidad. En la comisión por omisión, la conducta omisiva tiene un resultado material. El doctor que tiene una obligación de cuidado y descuida al paciente es un delincuente. El doctor Marco Antonio Adame Castillo protestó guardar y de hacer guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen o que el pueblo de Morelos se lo demande. Ayer un sector bastante representativo de la sociedad se lo exigió y hasta ahora la respuesta ha sido la indiferencia de las autoridades. La inacción de Acción Nacional. El pueblo habló y la causa está cerrada: populus locuta, causa finita.

© Jorge Ikeda 2018