December 23, 2011

Dulce bellum inexpertis

El propósito de este post era otro, iba a escribir un comentario sobre la lectura de “Constitucionalismo, globalización y derecho” de Manuel Atienza, pero encontré una reflexión de Luigi Ferrajoli en el artículo “Derecho y Democracia en el pensamiento de Norberto Bobbio” publicado en Doxa No. 28 (2005). Luigi Ferrajoli menciona los nexos que Bobbio establece entre democracia y derecho, derecho y razón, y razón y paz. En la primera relación, se puede tener derecho sin democracia, pero no al revés. La democracia es un conjunto de reglas que aseguran el poder de la mayoría a la vez que garantizan la paz, la igualdad y los derechos humanos. De la misma forma en que la democracia es una construcción jurídica, el derecho es una construcción racional. La paz, al igual que el derecho, es una creación artificial. La inclinación natural del hombre es a la guerra; y para evitarla, Bobbio cita a Hobbes, el hombre crea al Estado; “precisamente porque satisface una exigencia elemental del hombre, son los hombres mismos quienes lo quieren y le dan vida mediante un acuerdo recíproco.” Bobbio se pregunta cómo se construye y garantiza la paz, y responde;

... a través del derecho, cuyo “fin exclusivo” es la paz y precisamente garantizando los derechos humanos –el derecho a la vida, las libertades fundamentales, los derechos sociales a la supervivencia– cuyas violaciones en todo el mundo son la causa principal de la violencia, de las guerras, del terrorismo."

El comentario viene a propósito de la situación de violencia que se vive en México. Hoy día los diarios nacionales dan cuenta de una matanza irracional provocada por unos sicarios que borrachos montaron un falso retén militar. Cuentan las crónicas periodísticas que detuvieron una camioneta cargada de verduras y asesinaron a los tres tripulantes. Con una granada mataron a otro que no se sabe si pasaba por ahí o no respetó el alto que los borrachos indicaron. Después los malvivientes detuvieron un autobús de pasajeros con la supuesta intención de asaltarlo y terminaron matando a dos. Luego balacearon otro autobús de pasajeros con el resultado material de cuatro muertos. Y el chofer de un tercer autobús de pasajeros que se detuvo a ayudar, encontró el mismo destino. Finalmente el ejército acudió al llamado de auxilio y contribuyó a la matazón con cinco sicarios que borrachos, una navideña noche de diciembre, salieron a jugar a “los policías y los ladrones” matando a once inocentes.

Ferrajoli concluye sobre Bobbio que:

Él nos enseñó que el derecho es un producto de los hombres y por tanto de la política, no de otro modo que la democracia y la paz, que están modeladas y garantizadas por el derecho. Éste no es nunca una entidad natural, sino antes bien un artificio elaborado por nuestra razón y por nuestras teorías. Y es por eso por lo que nosotros lo interpretamos, lo defendemos y, sobre todo, lo proyectamos, lo construimos y lo transformamos. Y la responsabilidad de ello nos atañe a todos, como ciudadanos pero también como juristas y como filósofos."

La guerra es dulce para quienes no la han vivido; la cita fue incluída por Erasmo en sus “Adagios” (véase Erasmo de Rotterdam de Stefan Zweig). Todos podemos estar de acuerdo en el combate a la delincuencia, en lo que no estamos de acuerdo es en que la violencia se combata con más violencia. La paz, la democracia y los derechos humanos sólo se alcanzan por medio del derecho.

© Jorge Ikeda 2018