January 4, 2012

Cadena perpetua

Ernesto Cordero, precandidato del PAN a la presidencia de la República, en este artículo del diario El Universal ofrece cadena perpetua a criminales reincidentes con nulas posibilidades de reinserción social -hay que explicarle al precandidato que en México están previstos los delitos, pero no los crímenes- y recuerdo haber visto otro artículo periodístico donde Ernesto Cordero ofrecía cadena perpetua para los feminicidas. La fracción del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal había solicitado prisión vitalicia para plagiarios, y en el Estado de México para violadores. Pero, ¿es buena medida la cadena perpetua? En Colombia se rechazó el proyecto de cadena perpetua para violadores de niños porque va en contradicción con la condición de la dignidad humana y porque las penas deben ser “resocializadoras” y no vengativas. Hasta donde sabía, uno de los pilares ideológicos del PAN era el principio de la eminente dignidad de la persona humana, valga la redundancia, si es que hay humanos que no sean personas. En 1764 Cesare Beccaria da a la imprenta de forma anónima su obra De los delitos y de las penas. En el capítulo 27 titulado “De la dulzura de las penas” explica que no es la severidad de las penas, como la cadena perpetua, sino la infabilidad de ellas, la que desincentiva o desmotiva a los delincuentes.

La certidumbre del castigo, aunque moderado, hará siempre mayor impresión que el temor de otro más terrible, unido con la esperanza de la impunidad; porque los males, aunque pequeños, cuando son ciertos amedrentan siempre los ánimos de los hombres; y la esperanza, don celestial, que por lo común tiene lugar en todo, siempre separa la idea de los mayores, principalmente cuando la impunidad, tan conforme con la avaricia y la flaqueza aumentan su fuerza."

En una entrada anterior al blog, ya había escrito que el debate sobre la inflación o deflación de las penas era intrascendente, que había que combatir la impunidad. Otra nefasta consecuencia de aumentar las penas, también prevista por Beccaria, es que los delincuentes al enfrentarse con penas más altas corren más riesgos.

La misma atrocidad de la pena hace se ponga tanto más esfuerzo en eludirla y evitarla cuanto mayor es el mal contra quien se combate; hace que se cometan muchos delitos, para huir de la pena de uno solo."

Para José Ovalle Favela, De los delitos y las penas constituyó el más avanzado programa de reforma penal. Como Ovalle Favela lo menciona; la oralidad en los juicios surgió en la revolución francesa. Se creó un procedimiento penal acusatorio, oral, de carácter público, con inmediación entre el juez y las partes y con la valoración libre de las pruebas por el juez; principios contrarios a los que rigieron durante la Edad Media.

Nunca en la historia de la humanidad ha habido una época como el Siglo de las Luces; no hemos tenido pensadores como Voltaire; juristas como Beccaria; filósofos como Rousseau, como Montesquieu, hombres que están todavía iluminando nuestro presente y nuestro futuro. Todavía en nuestra época ir al pensamiento de la Ilustración no es volver al pasado; es mirar hacia el futuro."

© Jorge Ikeda 2018