December 18, 2012

Estacionamientos gratuitos

(Publicado originalmente en Guayabitodice.com)

Es bien sabido que el Ayuntamiento de Cuernavaca está quebrado por el buen manejo de las finanzas públicas municipales. En la película La ley de Herodes, cuando Juan Vargas enfrenta la estrechez presupuestaria, recibe una pistola y una Constitución. Con la pistola intimida a la población y con su peculiar interpretación de la Constitución crea nuevos impuestos e impone multas a diestra y siniestra. De la misma manera el Ayuntamiento priista se las ingenió para obtener más recursos y solicitó a los supermercados de la ciudad las licencias de funcionamiento de sus estacionamientos, servicio que por ley deben proporcionar.

De repente, las imprevistas consecuencias del descalabro financiero benefició a los maltrechos bolsillos de los contribuyentes. Por no contar con las respectivas licencias de funcionamiento, fueron clausurados y las tarifas de dos o tres pesitos, canceladas.

Para obtener una licencia de funcionamiento es necesario obtener primero el uso de suelo. Para los legos, los derechos por el uso de suelo fácilmente alcanzan los 200 mil pesos dependiendo la superficie y tienen validez hasta por dos años. Así que si el supermercado no tramitó la licencia de funcionamiento de su estacionamiento cuando el uso de suelo estaba vigente, deberá pagar los correspondientes derechos. Si multiplicamos el número de supermercados en la ciudad por los derechos por uso de suelo, por lo menos alcanzará para pagar los aguinaldos y finiquitos de los altos funcionarios públicos municipales.

Pero nuestros queridos líderes no se han olvidado de la pistola y también han intimidado a la población o recurrido a la facultad exclusiva de administrar la violencia. Cuando el de la voz se atrevió a importunar a la autoridad con una mezquina solicitud de información, recibió una visita de cortesía en su negociación acompañada de una no menos cortés multa por transgredir la normatividad de la ciudad.

Los locatarios de la plaza Chapultepec, donde se encuentra la bodega Aurrerá de la Luna, también se vieron beneficiados de la generosidad para obsequiar multas del Ayuntamiento. Ante la negativa de los locatarios para reubicar a los ambulantes que se encuentran frente a FAMSA y ubicarlos en la acera de la plaza Chapultepec, seguramente para aumentar la oferta de productos de calidad mundial a su selecta clientela, la Autoridad tuvo la deferencia de inspeccionar sus locales y con esa bonita manera que tiene de hacernos recordar la normatividad, obsequió multas para mejor proveer a las arcas municipales. Aunque también hubo quien con doscientos pesitos evitó una multa por varios miles de pesos.

Por lo tanto, la gratuidad de los estacionamientos en la ciudad se la debemos a la oportuna aplicación de la Ley de Herodes; donde si no te chin…, te jodes.

© Jorge Ikeda 2018