December 24, 2012

Los enredos de Graco

(Publicado originalmente en Guayabitodice.com)

El gobierno de la nueva visión está envuelto en un nuevo escándalo que se presta a varias interpretaciones. El blog del narco reportó que el pasado 10 de diciembre, dos hombres conocidos a la postre como “La Moña” y “El Bocinas” fueron atacados desde un BMW a las once de la mañana en la glorieta de La Luna. Ese fue el inicio de una divertida comedia que aún no termina.

Según la misma fuente; “El Bocinas” resultó herido en el ataque, fue rescatado por sus compinches en una camioneta Mazda y escoltado por patrulleros al hospital del IMSS sobre la avenida Plan de Ayala. En ese momento, el gobernador envió por Twitter un mensaje tranquilizador a la población: “Estamos en alerta para impedir que una banda de delincuentes rescaten a uno de los detenidos que tenemos en un hospital”. Si ya se sabía que se trataba de un miembro de una banda delincuencial, ¿cómo logró escapar? Se podría pensar que si no fue por un acto de corrupción, fue por incompetencia.

Mientras tanto “La Moña” que resultó ileso, fue llevado a las instalaciones de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano. Las autoridades municipales no encontraron nada que imputarle a esta pobre víctima de la delincuencia organizada; ni armas que testigos presenciales aseguran haber visto, ni drogas que revendiera la policía, ni reporte de robo de los vehículos en cuestión. Vamos, el coche no tenía ni una multa. Así que el jefe de la policía permitió amablemente a este ejemplar ciudadano retirarse del lugar, no sin percatarse que unos preocupados amigos lo esperaban a la salida.

En este punto la comedia de enredos se pone interesante, porque los presuntos amigos no eran más que policías ministeriales que tenían el encargo de llevar a “La Moña” a la Procuraduría de Justicia del Estado. Este hábil delincuente, aprovechándose de un descuido de los profesionales agentes ministeriales, abordó un vehículo en marcha y emprendió graciosa huída. Me imagino que gritó: ¡pajarito, pajarito! Y cuando los agentes desenfundaban sus armas de cargo para hacer frente a la temible amenaza, “La Moña” escapó. ¡Pajarito, pajarito! ¿Porqué estás tan grandote? Porque no soy un pajarito, soy un guajolote.

Esta noticia habría pasado desapercibida, si no hubieran asesinado a “El Bocinas”, al mejor estilo de misión imposible, en el hospital Médica Sur del Distrito Federal. Un par de sicarios disfrazados de doctores lograron burlar las rigurosas medidas de seguridad del hospital y rematar a “El Bocinas”.

¡Cómo fue posible que la paz de la capital del país fuera perturbada por la cotidiana violencia de Morelos! Alguien debía pagar los platos rotos. Los medios se ensañaron con Graco. Fue el hazmerreír de la semana.

En el comunicado que se encuentra en la página de internet oficial del gobierno del Estado, el gobernador culpó al Juez Segundo de Distrito en Morelos, José Leovigildo Martínez Hidalgo, de haber concedido el amparo. El Poder Judicial de la Federación negó haberlo concedido. ¿Quién tiene la razón? Pues el PJF. El juez de distrito otorgó la suspensión provisional de los actos reclamados, que no es lo mismo que el amparo. Actos que según Graco, se basaban en premisas falsas: incomunicación, malos tratos, tortura, etcétera.

Romeo León Orantes, en su obra El Juicio de Amparo, explica la etimología de suspender, que proviene del latín “suspendere”, y significa “detener o diferir por algún tiempo una acción u obra”. Por lo que la suspensión del acto reclamado no quiere decir otra cosa que “la paralización o detención del hecho estimado inconstitucional”. La responsable debió cesar la incomunicación, la tortura y los malos tratos que “El Bocinas” seguramente sufría en el seguro como el resto de los derechohabientes, pero en ninguna parte el Juez dice que ponga en inmediata libertad al inculpado como interpretaron erróneamente las autoridades. La suspensión provisional no tiene efectos restitutorios o de retroceso; si estaba detenido, así se queda. El Juez incluso instruye al actuario para que localice al quejoso y le requiera para que en un plazo de tres días ratifique o no la demanda de amparo con el apercibimiento que de no hacerlo se tendría como no interpuesta la demanda de amparo, como aparentemente sucedió. ¿Cómo iba el PJF a otorgar el amparo y protección de la justicia federal si se considera que la demanda nunca fue interpuesta?

El comunicado del gobierno de la nueva visión remata con lo siguiente: ”Finalmente confirmó que además de haberse girado órdenes de presentación y aprensión contra elementos policiacos que permitieron la salida de Antonio Román Miranda (a) “La Moña”, quien viajaba en el momento del atentado contra “El Bocinas”, se requerirá de la declaración del secretario de Protección y Auxilio Ciudadano de Cuernavaca, así como del personal médico, que en su caso, impidieron se tomara su declaración ministerial cuando aún estaba internado en el hospital del IMSS en la ciudad capital de Morelos.”

Seguramente giraron órdenes de aprensión, que no de aprehensión, porque el personal médico y de la SP y AC era demasiado aprensivo, es decir; eran sumamente pusilánimes, que en todo veían peligros para su salud, o imaginaban que sus más leves dolencias eran graves.

Suponiendo, sin conceder, que en realidad se trata de órdenes de aprehensión y no están bromeando; ¿van a llevar a juicio a doctores y policías de Cuernavaca por la incompetencia del gobierno del Estado?

El gobierno también debería aclarar varias contradicciones; si no habían podido tomarle declaración al inculpado, entonces no había pasado de la calidad de víctima a indiciado, como asegura el comunicado, y si no estaba detenido, tampoco puede culpar al PJF de su omisión (de detener al indiciado). Todo suena a pretextos que justifican la incompetencia del gobierno de la nueva visión que nos llevan por vericuetos y ficciones legales inverosímiles.

Y así, como en las buenas funciones del circo, los payasos van arrancando risas y carcajadas del respetable con sus enredos, tropiezos y situaciones chuscas. Por alguna lamentable razón esta historia me recuerda la letra de una canción del grupo español Nacha pop: “vi un payaso fracasar, sólo sabía hacer llorar. ¡Vaya gracia!”

© Jorge Ikeda 2018