January 28, 2013

Gobernantes improvisados

(Publicado originalmente en Guayabitodice.com) El artículo 32 de la Ley de Información Pública, Estadística y Protección de Datos Personales del Estado de Morelos en el numeral 41 establece que las entidades deben poner a disposición del público la información sobre la profesión y cédula profesional de los servidores públicos que por disposición legal deban acreditar que cuentan con la misma para el desempeño de su función o encargo.

En la página de transparenciamorelos.mx, en el apartado correspondiente a las profesiones, el primer renglón que aparece para el año 2013 es la información de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos. Y para sorpresa de todos nos enteramos que la entidad cuenta con ocho licenciados en derecho que no tienen la respectiva cédula profesional.

Y como se puede ver, estas personas aseguran ser licenciados en derecho, anteponen el famosísimo “Lic.” antes de su nombre, pero no pueden acreditar que cuentan con la respectiva cédula profesional. ¿Se la comería el perro?

El artículo 224 del Código Penal para el Estado de Morelos dice que comete el delito de usurpación de profesión quien se atribuya el carácter de profesionista sin serlo, o quien realice actividades propias de una profesión para cuyo ejercicio se requiera permiso o licencia de la autoridad.

¿Con qué calidad moral van a reclamar estos supuestos licenciados en derecho la transgresión de los derechos humanos a quienes tienen la función de perseguir los delitos?

En el segundo reglón aparece la Comisión Estatal para Mejora Regulatoria donde se puede apreciar que nada más y nada menos que el Director General, Salvador Sandoval Palazuelos, no tiene ningún empacho en publicar que no tiene cédula profesional. ¡Menos mal que se trata de una dependencia que no requiere ningún tipo de profesión o expertise!

En el tercer renglón aparece el Congreso del Estado de Morelos, que publica la información llena de errores. En lugar de poner la cédulas profesionales número 2985549, 3908196 o 4807788, publica las cédulas 298554, 398196 y 487788. Incluso publica la cédula número 58 que asegura pertenece a Reyna Reyes Moises Rangel, pero no aparece en la base de datos de cédulas profesionales de la SEP. Seguramente, como dice que es maestro normalista, aparece en una base de datos secreta que sólo el SNTE conoce.

De esta bonita forma el Gobierno del Estado cumple plenamente con sus obligaciones de transparencia, informándonos que los encargados de servir al público son una bola de improvisados que cobran como si tuvieran profesión o carrera. ¿Y los profesionistas que en el Estado no encuentran trabajo? ¿Y los egresados del Tec o de la Salle que tienen que emigrar porque aquí no encuentran trabajo? No son amigos del gobernador ni de ningún otro funcionario público. ¡Qué tragedia!

© Jorge Ikeda 2018