February 16, 2013

Por qué leer a los clásicos

[caption width=“180” align=“alignnone”] Galileo Galilei[/caption] Italo Calvino, en su obra Por qué leer a los clásicos, retoma el tema del Liber mundi y cita la metáfora más famosa de Galileo, para quien el libro de la naturaleza estaba escrito en lenguaje matemático:

La filosofía está escrita en ese libro enorme que tenemos continuamente abierto delante de nuestros ojos (hablo del universo), pero que no puede entenderse si no aprendemos primero a comprender la lengua y a conocer los caracteres con que se ha escrito. Está escrito en lengua matemática, y los caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas sin los cuales es humanamente imposible entender una palabra; sin ellos se deambula en vano por un laberinto oscuro."

Italo Calvino menciona que la idea de la imagen del libro del mundo era de larga data, desde los filósofos de la edad media. Calvino argumenta que Tommaso Campanella tiene un soneto que comienza con las palabras: “El mundo es un libro donde la razón eterna escribe sus propios conceptos”.

Galileo critica a quienes observan el mundo a través de los libros, “sin alzar los ojos de esas páginas”, y dice que “han sido han sido educados y alimentados desde la primera infancia de sus estudios en la opinión de que filosofar no es ni puede ser sino una gran práctica de los textos de Aristóteles..” y después agrega: “como si el gran libro del mundo no hubiera sido escrito por la naturaleza para que lo lean otras personas además de Aristóteles, cuyos ojos habrían visto por toda la posteridad.”

El que mira más alto, más altamente se diferencia del vulgo, y volverse hacia el gran libro de la naturaleza, que es el verdadero objeto de la filosofía, es el modo de alzar los ojos, en cuyo libro aunque todo lo que se lee, como hecho por el Artífice Omnipotente, es sumamente proporcionado, no por ello es menos acabado y digno allí donde más aparecen, a nuestro entender, el trabajo y la industria. Entre las cosas naturales aprehensibles, la constitución del universo puede, a mi juicio, figurar en primer lugar, porque si ella, como continente universal, supera toda cosa en grandeza, también, como regla y sostén de todo, debe superarla en nobleza. No obstante, si jamás llegó alguien a diferenciarse de los otros hombres por su intelecto, Tolomeo y Copérnico fueron los que tan altamente supieron leer, escrutar y filosofar sobre la constitución del mundo."

© Jorge Ikeda 2018