July 24, 2013

Enunciados y proposiciones

En esta entrada al blog, se decía que Ferrajoli establece un criterio de verdad jurídica si las proposiciones normativas que interpretan tales normas coinciden.
Oscar Correas, en su libro Metodología Jurídica II: Los saberes y las prácticas de los abogados define a los enunciados como “oraciones”.

Es decir, a conjuntos de palabras utilizadas conforme con las reglas gramaticales, de modo que tienen algún sentido; es decir, que transmiten alguna idea.

Y define a las proposiciones de la siguiente manera:

Las proposiciones son el sentido que podemos extraer de los enunciados. Llamaremos sentido, a las ideas que podemos construir con los elementos obtenidos del hecho de escuchar o leer un enunciado.

De tal forma que, según el mismo Correas, del enunciado: “Las expropiaciones sólo podrán hacerse por causa de utilidad pública y mediante indemnización.” Se extrae la siguiente proposición normativa: “Los jueces están obligados a declarar la nulidad de las expropiaciones decretadas por el gobierno, cuando no tengan la utilidad pública como causa.”

Esto encajaría en el esquema planteado por Kelsen quien afirmó que en realidad son oraciones condicionales con sanciones para la persona que, al final, tiene la obligación de hacerlas valer. (Y ello a pesar de las objeciones de que el derecho no es un conjunto de normas para, por ejemplo, el que lleva el marcador del partido de béisbol, o aquella otra que menciona que al final no existe una norma N más uno que sancione al último con la obligación de sancionar a quien debía hacer cumplir la norma).

Oscar Correas afirma que el trabajo de los abogados es precisamente interpretar las normas, “encontrar las proposiciones jurídicas…en los enunciados o textos que producen ciertos individuos, a quienes damos como “autoridades competentes”“.

Utilizando la terminología propuesta por Correas se podría establecer que, según Ferrajoli, habría verdad jurídica si las proposiciones normativas corresponden a los enunciados. Pero qué sucede si, como plantea Correas, surge más de una proposición de cada enunciado, e incluso, surgen proposiciones contradictorias de los mismos enunciados.

Es claro que, como los enunciados deben, siempre, ser interpretados por el receptor del mensaje, es muy frecuente que se extraiga más de una proposición de cada enunciado, y que, incluso personas distintas, obtengan, del mismo enunciado, proposiciones contradictorias.

Entonces, no habría una verdad jurídica con correspondencia unívoca. Concluyo con una reflexión que se puede leer en el último (No.171, año 15), de la revista el mundo del Abogado en la que se cita a Francesco Domenico Guerrazzi

Mientras un abogado con la espalda encorvada, los lentes sobre la nariz, a la luz de una lámpara, deshoja un escritor en busca de una opinión autorizada para sostener su asunto, y la encuentra, su adversario curial con la espalda encorvada, los lentes sobre la nariz, a la luz de una lámpara, consulta el mismo autor en apoyo de la doctrina contraria, y la encuentra.

© Jorge Ikeda 2018