August 29, 2013

Somos tontos

Javier Sicilia dice que son tontos quienes organizan y convocan a la marcha del 1 de septiembre de 2013 de “El Calvario” a la Plaza de Armas, mejor conocida como Zócalo de Cuernavaca. En declaraciones hechas al diario El Sol de Cuernavaca y que pueden ser leídas aquí, asegura que “nosotros”, y con eso monopoliza la representación de los ciudadanos, “no sabemos”, cuando quiere decir que él no sabe, quien organiza esa marcha, ni el origen; por lo tanto le resulta ridícula, “sin el peso que debe tener”, me pregunto cómo se pesa una manifestación social, que porque esas cosas se deben hacer “en serio” y no así como jugando en las redes sociales, y que como tal necesita una organización, como diría Robert Michels, y se necesita hablar con toda la gente, cuando en realidad parece querer que se le consulte a él, y que sus puntos de vista sean tomados en cuenta, ¿los de toda la gente o los de él? ¿Quién le otorgó a Javier Sicilia la representación social que asegura tener? ¿Desde cuando los ciudadanos le deben pedir permiso a Sicilia para salir a protestar? ¿A caso se trata de una autoridad certificadora de marchas legítimas? Que vaya al DF porque allá abundan las marchas que requieren legitimidad. Cuando marché por la muerte de su hijo, no me pidió carta de “ciudadano” ni me preguntó que extraño interés estaba detrás de mi. En esa ocasión, marchamos por el hartazgo de la violencia desatada en nuestra entidad, y, la muerte de su hijo, por muy lamentable que sea, fue la gota que derramó el vaso, y de alguna manera, terminó con la justificación gubernamental que reza “sólo se matan entre ellos”. Los organizadores tendrán sus razones para ocultarse detrás del supuesto grupo de señoras que se duelen de los secuestros de sus hijos. El que ese grupo sea real o ficticio es intrascendente. Lo real es la violencia que vivimos día tras día, si no eres víctima de robo a casa-habitación, lo eres de la extorsión, personal o telefónica, del cobro de “derechos de piso”, del secuestro que puede ser exprés, dirigido y planeado o aleatorio. Y, absolutamente todos somos víctimas de la violencia institucional; su indiferencia hacia nuestros problemas y sus estúpidas justificaciones; que si vives en Vistahermosa, vives en la periferia, que si te asaltaron es por ostentoso y si te violan, porque andas como puta por la calle. No hay día que no se escuche una noticia de un secuestro de alto o bajo impacto, como si se tratara de secuestros VIP o del secuestro de un don nadie. Que si por el carnicero de la Barona se pagaron 80 mil pesos, ¿cuánto pagarán por ti? Todos somos personas, todos somos iguales, la tragedia es la misma. El dolor es igual para todos. Por mucho menos de eso echaron a Carrillo Olea del gobierno. En aquel entonces, los organizadores tampoco quisieron dar la cara, llegó un vivales que dio la cara, vendió y prostituyó la protesta social y ahora es Gobernador del Estado de Morelos. En lo personal he externado esta preocupación a los organizadores, que no existe el vacío de poder, y cuando se genera, alguien llega y ocupa ese vacío. Siguen en lo mismo; es una marcha ciudadana, no hay cabezas visibles, de ese tamaño es el miedo. No quisiera pensar que Javier Sicilia quiere encabezar este movimiento para quien sabe qué obscuros intereses, tampoco creo que quiera convertirse en mártir como le ocurrió a Nepomuceno Moreno, pero no pienso pedirle permiso para salir a marchar, ni solicitarle ningún reconocimiento de legitimidad. ¿A caso los asaltantes pidieron permiso para vaciar mi casa o la de otras persona que han sido víctimas del mismo delito? ¿Los secuestradores te piden amablemente que los acompañes? ¿Los extorsionadores, que cooperes para la causa? La ciudadanía sale a marchar y protestar porque le da la gana y exige la renuncia del Procurador de Justicia, de la Secretaria de Seguridad Pública, y si siguen así, hasta la del Gobernador del Estado.

© Jorge Ikeda 2018