December 31, 2013

Rawls y Dworkin

En la obra Derechos Humanos: Historia y Filosofía, Mauricio Beucot explica que tanto en Rawls como en Dworkin hay un iusnaturalismo.

Esto es auténtico iusnaturalismo, un derecho que no es resultado de la positivación, sino fundamento de ésta; y ni siquiera es producto del contrato previa a ella, sino condición de posibilidad del mismo; por ende condición de posibilidad de uno y de otro.

Dworkin se cuestionaba la existencia de algo que impidiera que las leyes fueran reducidas a la pura convención o a la costumbre. Ese algo era un cierto tipo de iusnaturalismo, algo que viene de la ética, desde la moral. Es decir que, para estos autores, hay una base moral del derecho. Dworkin también se preguntaba, según Beuchot, cuál sería para Rawls el derecho primigenio. Y dice que en la Teoría Política hay dos candidatos a ocupar ese lugar, y a pesar de que la libertad ocupa un importante lugar en la teoría de Rawls, ésta no es la respuesta.

Si no es el derecho a la libertad, ¿cuál es el derecho natural primordial que sustenta el sistema de Rawls? Dworkin responde que es el derecho a la igualdad.

A partir de la equidad, dice Beuchot, los derechos humanos se irán vertebrando. Equidad que no es otra cosa que derecho a la justicia, “ya que la justicia consiste en la equidad en la relación de la polis”.

Es muy de resaltar la idea de Rawls y de Dworkin de que los derechos fundamentales no pueden ser producto de la positivación ni de la costumbre, porque justamente están destinados a evaluar las leyes positivas tanto como las consuetudinarias, por lo que deben estar por encima de ellas y serles independientes.

Éste es el papel que juegan los derechos humanos en la Constitución y el origen que la misma Constitución les reconoce. Si una ley es contraria a lo establecido por estos derechos, se tendrá por inválida. Es el parámetro de validez de las normas jurídicas en nuestro sistema.

Así pues, los derechos humanos, para Rawls y Dworkin, son derechos fundamentales, derechos que están más allá de la positivación jurídica, y, por lo tanto, ínsitos en la moral, ya sea entendidos como derechos naturales o como derechos morales, están por encima e independientemente de la sola positivación.

© Jorge Ikeda 2018