February 8, 2014

La verdad manifiesta y la verdad jurídica

En el discurso “Sobre las fuentes de conocimiento y de la ignorancia” contenido en la obra Conjeturas y refutaciones: el desarrollo del conocimiento científico, Popper fundamenta la importancia para el liberalismo de poner las propias ideas a prueba:

Sucede que no sólo soy un empirista y un racionalista al mismo tiempo, sino también un liberal (en el sentido inglés de la palabra): pero justamente porque soy un liberal siento que pocas cosas son tan importantes para un liberal como someter las diversas teorías del liberalismo a un minucioso examen crítico.

En el examen crítico, Popper descubrió el papel desempeñado por las teorías epistemológicas en el desarrollo de las ideas liberales, especialmente en las diversas formas de optimismo epistemológico. Popper procede a analizar la teoría de la verdad manifiesta, que aunque la considera falsa, “fue la principal fuente de inspiración de una revolución intelectual y moral sin paralelo en la historia”.

Por doctrina de la verdad manifiesta entiendo, como se recordará, la concepción optimista de que la verdad, cuando se la coloca desnuda ante nosotros, es siempre reconocible como verdad.

Descartes, dice Popper, basaba su epistemología positiva en la teoría veracitas dei que decía que lo que percibe como verdadero debe serlo, o Dios no permitiría que lo viéramos de otra forma. La versión de Bacon es la veracitas naturae o la verdad de la naturaleza, asegura que la naturaleza es un libro abierto (aquí se comentó la concepción del liber mundi), y lo que se lee con la mente no puede estar equivocado, de otra forma sólo se caen en el error si la mente está envenenada por el prejuicio -curiosamente se le atribuye a Bacon la creación de dicha palabra-. Si no se puede ver la verdad, es por nuestra mente que alberga prejuicios inculcados por la mala educación, la tradición u otras influencias que han pervertido nuestras mentes. De estas teorías se deriva la teoría conspiracional de la que Popper destaca la versión marxista según la cual la prensa capitalista pervierte y suprime la verdad para llenar las mentes de los obreros con ideologías falsas. Popper también critica la teoría que asegura que si se le da oportunidad, la verdad y, por lo tanto, el bien prevalecerán.

Pero la teoría de que la verdad es manifiesta no sólo engendra fanáticos -hombres poseídos por la convicción de que todos aquellos que no ven la verdad manifiesta deben estar poseídos por el demonio-, sino que también conduce, aunque quizas menos directamente que una epistemología pesimista, al autoritarismo.

Esto es así porque la presunta verdad debe someterse a interpretaciones, afirmaciones, más reinterpretaciones y reafirmaciones que dependen de una autoridad que proclame y establezca arbitraria y cínicamente la verdad manifiesta. De la misma forma en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación establece la verdad jurídica; de forma arbitraria y cínica como lo hizo en la resolución del expediente 2932011. Y me pregunto si a ésto se refería Ferrajoli cuando estableció su criterio de verdad jurídica como una correspondencia entre lo que dice la norma y la interpretación de la misma norma. ¿La verdad jurídica es hija del autoritarismo?

© Jorge Ikeda 2018