March 19, 2014

Copia del artículo "Activista de a peso"

“El original de este artículo forma parte de una investigación por amenazas en contra del autor de este blog”

https://www.flickr.com/photos/68420805@N07/13248876645/player/0dbc015e7c

El día de hoy tuvo lugar una manifestación de motociclistas en contra del “Programa Moto Segura” del gobernador del Estado ; Graco Ramírez Garrido Abreu. No pude asistir a la manifestación del sábado, por atender otros compromisos sociales. En esta protesta éramos alrededor de cincuenta motociclistas. La manifestación partió de la glorieta de la Paloma de la Paz hacia el Zócalo de Cuernavaca, con una breve parada en el Congreso del Estado. En la plancha del Zócalo los guardias del Palacio de Gobierno nos invitaron a pasar para formular nuestras demandas. Pasamos seis motociclistas y fuimos atendidos por quien dijo llamarse Gustavo Martínez y ser el coordinador de asesores del gobernador del Estado. Desde un inicio fue cortante conmigo y cuando nos presentamos le dije que era abogado, a lo que el funcionario cuestionó si era abogado y motociclista, y le respondí que sí, no veo motivo de incompatibilidad. Le comenté al funcionario el motivo de nuestro reclamo, que considerábamos que rotular a las personas era discriminatorio y una violación a los derechos humanos, mencioné la intención de ampararnos en contra de la medida, a lo que el funcionario groseramente contestó: “pues ampárate, no me interesa”. Después de atender algunos otros reclamos particulares de los presentes, comenzó con su perorata de los 18 años de malos gobiernos y que ellos sólo llevaban 18 meses, que las medidas en contra de los motociclistas eran de emergencia, de las dos mil cámaras que pensaban instalar, del C5 de Zapata (me imagino que es algo muy moderno, como un robot, así como “R2D2”) y cuestioné su programa de cámaras, que de qué servían las cámaras si los ciudadanos no teníamos acceso a los vídeos cuando ocurría un ilícito. El funcionario me recriminó y dijo que sabían perfectamente bien quien era yo (eso ni yo mismo lo sé), que mantenía una campaña en redes sociales en contra del gobernador (eso sí es cierto, nomás por mentiroso e inepto) y que no necesitaban activistas de “a peso”. Ante el insulto reclamé respeto, le contesté que efectivamente estaba solicitando la renuncia del gobernador, que yo era un abogado y que en ningún momento le había faltado al respeto. A lo que el funcionario respondió; “Sí, activista de “a peso”, ¿cómo ves?” En ese momento me despedí cortésmente no sin antes dejar de advertirle a mi interlocutor que iba directamente a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos a interponer una queja por el maltrato recibido. Ahora, depende la Comisión y de los conciudadanos que atiendan el llamado a manifestarse el 1 de abril para pedir la renuncia del gobernador, el demostrarle a este funcionario covachuelo que no soy un activista de “a peso”, sino de peso.

© Jorge Ikeda 2018