August 18, 2014

Inconcuso

En el tercer “considerando” del juicio para la protección de los derechos políticos-electorales del ciudadano contenido en el expediente JDC-5002014, la Sala Superior dice:

En este orden de ideas, si el agravio aducido se concreta ante el último acto de aplicación que impugna el promovente, consistente en la Convocatoria emitida por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral, para la selección y designación de Consejero Presidente y Consejeros Electorales del Organismo Público Local, en el Distrito Federal, es inconcuso que a partir de la publicación de tal acto que se debe hacer el cómputo para la oportunidad de la impugnación.

El diccionario de la lengua española define inconcuso como: “Firme, sin duda ni contradicción”, por lo que la oración diría: “…es firme que a partir de la publicación de tal acto que de debe hacer el cómputo para la oportunidad de la impugnación.”

El Manual de redacción jurisdiccional para la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación dice que en las sentencias se debe privilegiar un estilo directo y preciso. Por lo tanto se deben evitar expresiones como: “de esta guisa”, “es inconcuso que el recurso de marras no ha lugar”, “tornándose exigible”, “se obsequiaron las pruebas”, “el libelo de mérito”, “el ocurso controvertido”, “el jurisdicente sostuvo”. Ello porque según este manual; “El lenguaje del derecho no es diferente al lenguaje que usa el resto de las personas.” Y más adelante argumenta: “Por esto, pensar que el lenguaje del derecho es un tipo de de [sic] lenguaje accesible a algunos iniciados, no sólo es un error sino una falsedad.” Como diría Porky: “De, de, verdad que…” esta última frase es bastante controvertida, pero atendiendo a la finalidad de que las sentencias sean lo suficientemente claras para que no se presten a equívocos o a interpretaciones erróneas, se puede dejar pasar.

Algo que no había notado es que los “resultandos” y los “considerandos” son conjugados en distintos tiempos verbales; el pasado simple para los “resultandos” y el presente simple para “considerandos” y los “resolutivos”. En las sentencias se prefiere la voz activa a la pasiva, ya que esta última dificulta la comprensión del texto. Y algo en lo que estoy muy de acuerdo; “las palabras y expresiones más cortas, tienden a ser más manejables que palabras más extensas”. El Manual de redacción jurisdiccional recomienda la reducción al máximo de frases en latín, ya que el escritor necesita explicar lo que el aforismo o locución quiere decir y si lo puede hacer en la lengua, resultan innecesarias. Por el contrario, en la sentencia en comento se dice:

Tales exigencias o requisitos, generan una presunción iuris tantum, respecto a que el ciudadano ha estudiado y se ha preparado para la obtención de un título profesional a nivel licenciatura, así como que ha ejercido y aplicado los conocimientos adquiridos durante cinco años.

En este caso el escritor no ha explicado lo que iuris tantum quiere decir. Sin embargo, al consultar un diccionario jurídico en línea se encuentra que las presunciones legales son de dos tipos; lasiuris et de iure que no admiten prueba en contrario y las iuris tantum que pueden ser desvirtuadas mediante pruebas en contrario. Es obvio que la sentencia comentada pertenece a otro órgano jurisdiccional, pero no por eso las prescripciones del Manual de redacción jurisdiccional para la Primera Sala dejan de ser válidas.

© Jorge Ikeda 2018