October 6, 2015

Deep Learning

Con el estreno de _2001: A Space Odyssey_ de  Stanley Kubrick en 1968 surgió una verdadera paranoia a las computadoras. La culpa se le atribuyó a HAL 9000, la malvada computadora que con cierto éxito se deshace de algunos miembros de la misión a Júpiter.

Con el tiempo los hombres se olvidaron de las advertencias de Stanley Kubrick y pensaron que las computadoras eran en realidad calculadoras estúpidas que sólo podían sumar y nunca lograrían la inteligencia de una persona.

El 2 de septiembre de 2015 en el contexto del #KloudCamp se presentó Salim Ismail, director ejecutivo de _Singularity University._ En su libro Exponential Organizations, Salim habla de la tecnología denominada Deep Learning y de sus maravillas:

_Deep Learning algorithms rely on discovery and self-indexing, and operate in much the same way that a baby learns first sounds, then words, then sentences and even languages._

_ _Una tecnología que le permite  a la máquina aprender sonidos, palabras, oraciones y hasta lenguajes, como lo haría un inocente bebé. Y el autor agrega que en junio de 2012, un grupo de Google X construyó una red neuronal con 16,000 procesadores y mil millones de conexiones. Luego le permitieron “observar” videos de YouTube por tres días, y la red neuronal comenzó a reconocer a los gatos sin conocer el concepto de gato.

Ya han pasado dos años (al momento en que se escribió el libro) y la tecnología de Deep Learning ya puede identificar objetos individuales, reconocer capítulos de programas en video y hasta describirlos en texto, sin ayuda humana. Los algoritmos de Deep Learning pueden jugar video juegos, entender las reglas y optimizar las estrategias de juego.

Las implicaciones de esta tecnología son inconmensurables. ¿Qué pasará cuando los algoritmos de Deep Learning dicten las reglas del juego humano? No veo ninguna diferencia entre esta tecnología y el ojo de HAL 9000 que cuando no podía escuchar los planes de los astronautas para desconectarla, les leía los labios.

© Jorge Ikeda 2018