February 16, 2016

Apunte sobre la renta universal básica

De acuerdo con esta nota del diario El país, Nick Bobstrom es el encargado del Instituto para el Futuro de la Humanidad (FHI). Financiado por el millonario James Martin, se encarga de plantearse los problemas que los  gobiernos y las empresas pasan por alto. Calculan, por ejemplo, las probabilidades de la supervivencia de la especie por un ataque nuclear, por la modificación de virus mortales o por la creación de la inteligencia artificial.

Bobstrom afirma que con la inteligencia artificial toda puede salir bien, o todo puede salir mal. Por un lado, la inteligencia artificial puede ser el último invento que necesite el hombre. A partir de ahí, todos los descubrimientos los puede realizar la inteligencia artificial, ésta puede encontrar la cura a enfermedades hasta ahora incurables o lograr que los hombres vivan 200 años. Por otra parte, la inteligencia artificial podría considerar que la humanidad representa un obstáculo para la consecución de sus fines y hacer todo lo posible por exterminarla.

El reto se encuentra en introducir los valores humanos en la inteligencia artificial para que los intereses coincidan. El reto no es menor, significa pasar a código máquina, o a otro lenguaje intermedio como Python, los derechos humanos. (Ahora me doy cuenta que la tesis “El derecho como lenguaje informático” debió tener otro enfoque).

Bajo las tesis de Bobstrom, la renta básica universal adquiere otro matiz. Si los robots desplazan al hombre del trabajo, el hombre requiere dinero para vivir. Supuestamente, los robots crearán la riqueza que le permita a todos vivir sin trabajar:

— Primero, tal vez nos enriquezcan. A largo plazo ya se verá. El trabajo es costoso y no es algo deseado, por eso hay que pagar a la gente por hacerlo. Automatizarlo parece beneficioso. Eso crea dos retos: si la gente pierde sus salarios, ¿cómo se mantiene? Lo cual se convierte en una cuestión política, ¿se piensa en una garantía de renta básica? ¿En un Estado del Bienestar? Si esta tecnología realmente hace que el mundo se convierta en un lugar mucho más rico, con un crecimiento más rápido, el problema debería ser fácil de resolver, habría más dinero. El otro reto es que mucha gente ve su trabajo como algo necesario para tener estatus social y que su vida tenga sentido. Hoy en día, estar desempleado no es malo solo porque no tienes dinero, sino porque mucha gente se siente inútil. Se necesitaría cambiar la cultura para que no pensemos que trabajar por dinero es algo que te da valor. Es posible, hay ejemplos históricos: los aristócratas no trabajaban para vivir, incluso pensaban que tener que hacerlo era degradante. Creemos que las estructuras de significado social son universales, pero son recientes. La vida de los niños parece tener mucho sentido incluso si no hacen nada útil. Soy optimista: la cultura se puede cambiar.

© Jorge Ikeda 2018