June 7, 2018

La rebelión de las masas

El candidato a la Presidencia de la República por parte del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Andrés Manuel López Obrador, ha prometido eliminar el examen de admisión a universidades públicas. De acuerdo con Rob Riemen en su obra Para combatir esta era: consideraciones urgente sobre el fascismo y el humanismo esta idea se basa en una desviación de la igualdad en la que cualquiera pueda tenerlo todo y lo que otra persona tenga, la otra lo tenga también. Si bien hay una idea de igualdad del socialismo ascendente que postula la justicia social, la igualdad de oportunidades y el derecho universal al voto, estos ideales tienen como fundamento valores absolutos y al perderse estos por el nihilismo y el auge del hombre-masa, los valores se pervierten.
La cultura que promueve López Obrador no es una cultura de excelencia, sino una cultura hacia lo más bajo, donde se encuentra el denominador común de la población. Por ello se desploman los niveles de la educación, para que todos puedan estudiar y graduarse.
Lo mismo ocurre con el arte, este debe poder entenderse. Surge un rencor hacia todo lo difícil, esto deviene elitista, por lo tanto, antidemocrático. Lo contrario, lo fácil, no es elitista y resulta democrático.
El autor cita al crítico de la cultura neerlandés Menno ter Braak, para quien en esta sociedad nihilista la política resulta materia de los agitadores que sólo buscan la preservación y ampliación de su poder. A mediados de la década de los treintas del siglo pasado, Braak cuestionó un movimiento que sólo se aprovechaba del resentimiento social en Europa. Este movimiento se centraba en la agresión y en el enojo, no tenía ideas propias y no buscaba resolver los problemas sociales. La injusticia era necesaria para mantener el ambiente de vilipendio y odio. En aquellos tiempos el centro de ataque era el judío, ahora es la mafia del poder o la minoría rapaz que hace negocios a la sombra del poder.
Este movimiento se consideraba la víctima eterna de la izquierda y de las élites, era anti intelectual y atacaba todo aquello que fuera diferente.

“Esta postura política no está alimentada por la estupidez, señala Ter Braak, tanto como por la semicivilizacióm, reconocible en el uso continuo que hace de eslóganes y retórica vacía. Es una forma reaccionaria de política que proclama que todo era mejor en el pasado y que todo mejorará una vez que la sociedad sea depurada de los elementos foráneos que la arruinan.”

Este movimiento abriga una fe ciega en un líder que sin él, el país no tiene futuro. El líder será populista y dirá y prometerá lo que sea necesario para aumentar su apoyo y movilizar a las masas. La élite no se sintió aludida, pues ellos no pertenecían a aquella banda de fracasados y pensaban que una vez que mejorara la situación económica todo volvería a la normalidad. Ter Braak les soltó una advertencia:

“Se equivocan”, les responde Ter Braak, pues esa banda de fracasados representa la rebelión de las masa y no habrá dónde esconderse cuando tomen el control.”

Sobre advertencia no hubo engaño.

© Jorge Ikeda 2018