March 22, 2019

La profesión de fe del Vicario Saboyano

En la obra The Stillborn God, su autor Mark Lilla cita la obra Emile de Jean-Jacques Rousseau. Emilio es educado en aislamiento por su tutor. Todo lo que aprende, proviene de la experiencia. Emilio no ha leído un solo libro de historia, no ha visto un mapa ni conoce el globo terráqueo. Emilio no tiene idea sobre la naturaleza humana, la divinidad y no tiene conceptos que no sirvan a un fin práctico.
Emilio no puede permanecer en el aislamiento, pues llega a la pubertad y despierta su apetito sexual. A diferencia de los jóvenes, Emilio está protegido por la armadura de sí mismo, respeto a sí mismo que se traduce en fortaleza interna. Pero al entrar en contacto con otras personas y escuchar sus conversaciones le surge la duda sobre Dios. A lo que el tutor contesta con la historia de “La Profesión de fe del Vicario Saboyano”.
Un joven que había nacido calvinista, se convierte al catolicismo por razones materiales, no espirituales. Lejos de casa y sin un centavo, un hospicio católico le ofrece comida y lo presiona para que se convierta. En lugar de aumentar su fe, la experiencia la extingue. Las disputas teológicas entre los monjes le plantean preguntas que no puede contestar y las prácticas morales lo escandalizan. Trata de escapar, pero es capturado y castigado. El siguiente intento de escape tiene éxito gracias a la ayuda de un gentil vicario.
Varios años después se reencuentra con el vicario y le relata su experiencia en el hospicio, de cómo la hipocresía de los residentes le robó la fe y cayó en el escepticismo no sólo sobre Dios, sino sobre la humanidad y la moralidad. Al olvidar la religión, descuidó sus obligaciones morales. El vicario lo escucha y responde sobre la similitud de su experiencia cuando era joven. Aparentemente la duda lo había paralizado; “la duda sobre las cosas que necesitamos saber, es un estado demasiado violento para la mente humana”. Lo que necesitaba hacer, según el vicario, era limitar su pensamiento a las cosas que pudiera conocer, que le preocuparan a su vida moral y resignar a la ignorancia todo lo demás. Si estaba inseguro sobre algo, debía atender a su luz interior (sa lumière intèrieure).
Rosseau utiliza al vicario para trazar el programa, que después es sistematizado por Kant, que va a reorientar la filosofía occidental. Las ideas principales son tres; las capacidades del hombre son limitadas, el hombre anhela respuestas a preguntas que superan sus facultades, que puede tener preguntas de cierta especie, siempre y cuando las formulara con referencia a su certeza moral. Para Kant, todas las cuestiones metafísicas, morales, políticas y estéticas podían ser resultas si estas reglas eran observadas. De acuerdo con Mark Lilla, las enseñanzas del vicario no eran filosóficas, sino morales, pedagógicas y terapéuticas. El vicario busca mostrarle al joven una fe religiosa plausible que le permitiera al joven restaurar su confianza, su esperanza y la dependencia a sus propios instintos morales; una religión natural para el hombre artificial.

© Jorge Ikeda 2019