May 13, 2019

El circo de las conferencias mañaneras

Timothy Snider en su libro On Tyranny asegura que si nada es cierto, todo es espectáculo. Brozo, el payaso tenebroso, denunció que en las conferencias de prensa conocidas como “las mañaneras” del Presidente López Obrador hay preproducción, es decir, hay un montaje premeditado para hacer quedar bien al Presidente y promover una mentira; que los supuestos periodistas, como reflejo de la sociedad a la que pertenecen, están de acuerdo con el obrar del Presidente y así se lo hacen saber a través de sus falsos elogios. Brozo dijo:

“…se ponen de acuerdo para que uno de los reporteros que ya están ubicados entre comillas en el elenco fijo, le de la palabra para que otro cabrón que casualmente le está besando los huevos a Andrés Manuel”

Más adelante Brozo citaría uno de los argumentos de Aristóteles, no se sabe si con conocimiento de causa, por el que consideraba a la democracia como una forma mala de gobierno: cómo va a gobernar la mayoría si es pobre e ignorante. Brozo emuló a Aristóteles al afirmar que:

“…que como quieren llegarle a la perrada, al pueblo, a la masa, y la masa es corriente, y es ignorante, y no exige porque no conoce, entonces le puedes vender una mierda. “

Brozo describió a varios integrantes del elenco fijo de las mañanera:

“…está este señor, no sé cómo le dicen, que es parte de la…el señor Molécula que le dicen, que es uno de los “Locos Adams”, osea del elenco fijo de gente que tienen el papel de reportero en la… y que ya todo mundo los conoce. Es el señor este de los “Locos Adams” que le dicen el Molécula, la señora güera que es la del corredor keniano que ya también todo el mundo la ubica y el ranchero caliente, ¿no?, el ranchero caliente que ya también… ese no lo ubicamos porque tenemos otros gustos, ¿no?, pero sí sabemos quién es.”

Las conferencias de prensa “mañaneras” son un instrumento del poder. Las “mañaneras” cumplen con 4 funciones a saber; 1) dan legitimidad, 2) monopolizan la agenda informativa, 3) demostrativa y 4) distraen la atención del público. Para el Presidente, las “mañaneras” representan un símbolo de apertura de su gobierno a los medios de comunicación. Aunque luego desconozca las cifras de su propio gobierno con el argumento de que él tiene otros datos. El Presidente también las utiliza para tratar de colocar en la agenda informativa ciertos temas que le interesan. Tienen una función demostrativa para probar cómo lo atacan y cuán dóciles pueden ser si se les paga. Y sirven como “caja china” a través de la administración del escándalo. Cuando surge un tema que le afecta; como la nota del decrecimiento económico, la inflación del mes de abril o el porcentaje de desempleados bajo su gobierno, el Presidente López Obrador trata de desviar la atención con un escándalo de corrupción aunque no sea cierto; como la presunta corrupción en los contratos del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Pero el hecho de que Brozo ponga en evidencia el burdo montaje de malos actores que se hacen pasar por reporteros deja mal parada a la “honestidad valiente”. Mario Vargas Llosa criticó el papel del periodismo en la denominada “civilización del espectáculo.” En lugar de informar, opinar y criticar, los periodistas se habían dedicado a divertir. En la sociedad en la que todo está permitido, ya casi nada escandaliza a la sociedad. En las conferencias de prensa “mañaneras”, el elenco permanente de malos actores que hacen las veces de periodistas compite para ver quién es el más zalamero o para ver quién lleva la labor de los comunicadores a los niveles más humillantes por sus declaraciones tanto audaces como insólitas para engrandecer al Presidente. Y la masa se deleita con la grandilocuencia de los supuestos periodistas, como dijo Brozo; las masa es ignorante y le puedes vender cualquier mierda.

© Jorge Ikeda 2019