November 11, 2019

Sofómoros

En la obra Cómo leer un libro, Mortimer J. Adler y Charles van Doren explican que los griegos llamaban somóforos a quienes han leído mal muchos libros. Para evitar caer en dicha distinción, los autores argumentan que hay que distinguir entre las clases de aprendizaje. Existe, de acuerdo con Adler y van Doren el aprendizaje por descubrimiento y el aprendizaje por instrucción. En esta última, el aprendizaje ocurre cuando una persona viva enseña a otra mediante el lenguaje. Empero, se puede obtener el conocimiento sin que nadie enseñe. De otra manera sería imposible enseñarle a los profesores todo lo que debe enseñarse. Se produce entonces el aprendizaje por descubrimiento, el proceso de aprender algo por investigación, la búsqueda o la reflexión sin el profesor.

Los autores dicen que cuando se realiza la enseñanza por instrucción, la persona actúa con lo que se comunica, con el discurso escrito u oral. En el aprendizaje por descubrimiento con un sentido más amplio de la palabra lectura, en leer la naturaleza o el mundo. Roberto Calasso dice sobre Sir Thomas Browne que lejos de ocuparse de la filosofía, se ocupaba de "su meditación e investigaciones es más bien una especie de teología de la naturaleza, un desciframiento de las realidades divinas inscritas en aquel cuerpo de enigmas”.

Adler y van Doren se refieren al pensamiento como "utilizar la mente con el fin de obtener conocimiento o compresión". Por lo que el pensamiento debe ocurrir durante el aprendizaje, ya sea por descubrimiento o por instrucción. Contrariamente a lo que se piensa, tanto la lectura como la escucha requieren de grandes esfuerzos. Leer por entretenimiento es el tipo de lectura que se puede realizar sin pensar, a diferencia de cuando se lee para comprender algo.

Pero pensar constituye, para los autores, sólo una parte del aprendizaje, además se tienen que usar los sentidos y la imaginación. Se tiene que "observar, recordar y construir de forma imaginativa lo que no puede ser observado". Giovanni Sartori citaba a Sartre, para quien conocíamos perceptivamente, por concepto o por imágenes. Parece que Adler y van Doren se refieren a la primera y tercera formas de conocer. Para el arte de la lectura se deben incluir una serie de destrezas necesarias para llevarse a cabo: "deseo de observar, una memoria preparada para realizar sus funciones, amplia imaginación y, naturalmente, una mente educada en el análisis y la reflexión".

© Jorge Ikeda 2019